ENTREVISTA EN JULIA EN LA ONDA

Adolfo Domínguez: "Estar en contacto desde pequeño con el oficio de tus padres enriquece y le pone a tu oficio un apego emocional"

El diseñador y su hija, Adriana Domínguez, celebran en Julia en la onda los 50 años de la marca Adolfo Domínguez y presentan el documental 'El eco de otras voces'.

ondacero.es

Madrid |

Foto: Adolfo Domínguez

Adolfo Domínguez trabajaba de pequeño en la huerta con su abuela y estuvo presente en el oficio de su padre. Antes, todos los niños tenían un trabajo, sobre todo si sus padres eran comerciantes o estaban en el medio rural. Pero ahora, los niños crecen completamente separados del mundo adulto y sus horas se llenan de actividades extraescolares que les obligan a estar prácticamente todo el día fuera de casa. "Igual nos parece un avance, pero lo mismo es una pérdida", apunta Julia Otero en una de las preguntas clave de la entrevista.

"Sí, es una pérdida. El estar en contacto desde el principio de tu vida con el oficio de tu padre, el que te toca, enriquece. Y además, le pone a tu oficio, el que tengas, un apego emocional que te toca. Y eso se ha perdido", explica el diseñador Adolfo Domínguez en una entrevista en Julia en la onda por el 50 aniversario de la marca. Un aniversario que también celebran con el estreno del documental 'El eco de otras voces', dirigido por Adriana Domínguez, la hija del conocido diseñador español, que no solo es directora, sino presidenta ejecutiva de la compañía desde que hace unos años su padre decidiera traspasar los poderes a ella, a las hijas, que son tres: ella, Valeria y Tiziana.

50 años de moda, familia: la dureza del aprendizaje

El documental recorre la trayectoria del diseñador, el relevo generacional en la compañía y las heridas familiares que acompañaron el proceso de sucesión. La película nace como una celebración de los 50 años de historia de la empresa familiar, pero también como un ejercicio de memoria y reconciliación. Según explica Adriana, el relevo generacional fue aparentemente "modélico" desde fuera, pero dejó heridas dentro de la familia. De hecho, Adriana llegó a reconocer que tuvo que realizar el documental para volver a mirar a su padre con cariño: "Cuando lo vio, me dijo una cosa muy bonita, 'no me has mirado de abajo arriba como en un pedestal, ni de arriba abajo como ajustando cuentas. Me has mirado de frente como de humano a humano'. Me parece muy bonito".

La educación de las tres hijas del diseñador ocupa buena parte de la conversación con Julia Otero. Las tres estudiaron internas fuera de España, una decisión que el propio diseñador admite que pudo resultar "una experiencia dura", pero que les sirvió para prepararse para enfrentarse a la vida: "Quizás sea duro, pero es que la vida es dura. Yo tuve que defenderme en varios idiomas y aprenderlos de mayor. De niño, las lenguas se cogen con una facilidad inmensa y tener una lengua como el inglés te da otra manera de entender el mundo".

Sin embargo, Adriana aclara que tanto ella como su hermana Valeria disfrutaron de aquella etapa. "En la vida hay que tener actitud", responde su padre. Esa exigencia convivió con la relación estrecha que las tres tuvieron con el trabajo familiar. Sus padres, ambos diseñadores, llevaban a las niñas a las ferias, a los viajes profesionales y a las jornadas en la fábrica. Cuando no podían marcharse de vacaciones, toda la familia permanecía allí y las niñas jugaban en la fábrica.

El mundo rural y la recuperación del lino

La historia de Adolfo Domínguez está profundamente ligada a Galicia y al mundo rural. El diseñador creció en una aldea de Ourense y trabajó en la huerta junto a su abuela, que cultivaba lino, lo hilaba, lo tejía y lo usaba para confeccionar camisas y sábanas. De esa relación con los tejidos naturales surgiría una de las frases más recordadas de la moda española: "La arruga es bella".

El lema condensaba una propuesta estética, pero también una manera de entender la ropa. Frente a los materiales rígidos y las estructuras artificiales, Adolfo Domínguez reivindicaba la naturalidad, la caída de los tejidos y la belleza de aquello que envejece y se transforma con el uso.

Para Adriana, recuperar el lino es también recuperar una parte de la memoria productiva española. En la década de 1980, la fibra prácticamente había desaparecido de la ropa confeccionada en España. Mientras Giorgio Armani la recuperaba en Italia, Adolfo Domínguez hizo lo mismo en nuestro país. Actualmente, la compañía sigue utilizando grandes cantidades de lino, aunque la mayor parte procede del norte de Europa. La empresa trabaja ahora en la recuperación de semillas que permitan volver a plantarlo en Galicia, una región cuyo lino llegó a estar considerado entre los mejores del mundo durante el siglo XVIII.

Niños alejados del mundo adulto

La infancia de Adolfo Domínguez estuvo marcada por una convivencia permanente con los trabajos de los adultos. Como ocurría con muchos hijos de comerciantes o de familias rurales, desde pequeño tenía tareas y conocía de cerca el oficio familiar. El diseñador cree que la separación actual entre el universo infantil y el mundo profesional de los padres supone una pérdida.

Niños que ya no viven el oficio familiar, alejados de la vida adulta, que llegan a sus casas a altas horas de la tarde porque pasan el día entre el colegio y las actividades extraescolares: "Estar en contacto desde el principio de tu vida con el oficio de tu padre, con el que te toca, enriquece. Y además, le pone a tu oficio, el que tengas, un apego emocional que te toca. Y eso se ha perdido".

La película está especialmente dirigida a las generaciones más jóvenes, que pueden tener ambición y ganas de crear, pero que no siempre conocen el esfuerzo y la perseverancia que exige recorrer el camino hacia algo excepcional. De hecho, queda la reflexión de Julia Otero, que afirma que le gustaría que alguno de los jóvenes que hayan escuchado la entrevista y que resisten a seguir con el negocio de sus padres, den un paso al frente porque es "bueno tomar nota de lo que hacen los padres. Levantar algo de cero es costosísimo y, en cambio, aprender de nuestros mayores nos puede llevar al éxito y a la felicidad".