Basilea |
Ubicada en la curva del Rin, Basilea es un punto estratégico donde convergen las fronteras de Suiza, Alemania y Francia. Su aeropuerto, compartido con Mulhouse (Francia) y Freiburg (Alemania), permite conexiones cómodas desde varias ciudades españolas como Barcelona, Palma, Valencia, Málaga y Bilbao mediante aerolíneas como Vueling y EasyJet.
El casco antiguo de Basilea está magníficamente conservado y cuenta con un impresionante patrimonio arquitectónico. Destacan la Plaza del Ayuntamiento, con su icónico edificio gótico de vibrante color rojo, y la majestuosa catedral con agujas góticas que se alza sobre el Rin. Desde este punto, las vistas del río y de los puentes que lo cruzan son inolvidables.
El Rin es un protagonista indiscutible en Basilea. Sus orillas están repletas de terrazas, restaurantes, embarcaderos y ferrys, creando un ambiente relajado y acogedor. Una tradición local muy curiosa es nadar en sus aguas, aprovechando la fuerte corriente para desplazarse río abajo y regresar cómodamente en transporte público.
Basilea es una ciudad sofisticada y elegante. Sus calles peatonales están llenas de tiendas de lujo, boutiques, anticuarios y reconocidas joyerías, como la famosa casa de tabacos Davidoff. Pero lo que realmente distingue a Basilea es su amor por el arte: es la ciudad suiza con el mayor número de museos y cuenta con importantes colecciones de arte moderno.
Uno de los mayores atractivos de Basilea es su impresionante arquitectura moderna. La ciudad es el hogar de Herzog & de Meuron, el prestigioso estudio de arquitectura responsable de obras emblemáticas como el estadio olímpico de Pekín, la Tate Modern de Londres y el CaixaFórum de Madrid. Otros arquitectos de renombre, como Frank Gehry, Richard Meier y Mario Botta, también han dejado su huella en la ciudad.
Si te apasiona la arquitectura, hay dos visitas imprescindibles: