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«Aquellos balnearios fueron algo así como los primeros complejos vacacionales de Europa», explica Elena del Amo. La cura podía prolongarse durante meses y, para entretener a los huéspedes, alrededor de los manantiales se construyeron hoteles de postín, parques, salones de baile, teatros, hipódromos y casinos. Las villas termales se convirtieron así en lugares para tomar las aguas, pero también para bailar, pasear, jugar y, sobre todo, ver y ser vistos. Incluso servían para buscar pareja entre las familias acomodadas. «La temporada termal era una especie de Tinder para pudientes», señala Elena.
Entre las principales villas termales europeas destaca Baden-Baden, en la Selva Negra alemana. Aunque sus aguas ya fueron aprovechadas por los romanos, su época dorada llegó en el siglo XIX, cuando el ferrocarril y el casino la convirtieron en punto de encuentro de la alta sociedad. Por allí pasaron Dostoievski y Tolstói, aunque ambos tuvieron experiencias poco tranquilas con el juego. Otro de los grandes destinos fue Karlovy Vary, la antigua Karlsbad, con sus columnatas y fachadas de colores. Beethoven, Wagner, Pedro el Grande, Freud, Kafka o Goethe estuvieron entre sus visitantes. También la Emperatriz Sissi estuvo vinculada al mundo termal. Su vida quedó especialmente marcada por Bad Ischl, en Austria, donde se prometió con Francisco José I y donde la pareja imperial estableció su residencia de verano.
España vivió su particular Edad de Oro del termalismo entre finales del siglo XIX y principios del XX. Mondariz, en Pontevedra, fue uno de los epicentros de la aristocracia y la intelectualidad de la Belle Époque. También destacó el Gran Hotel de La Toja, inaugurado en 1907, con termas, casino, teatro y campo de golf. A ellos se suman el Balneario de las Caldas, en Asturias, y el de Panticosa, en el Pirineo aragonés.
Hoy, las villas termales siguen ofreciendo una alternativa de desconexión. Como concluye Elena del Amo: «Lo que más encuentras por ellos es gente de lo más hedonista disfrutando entre masajes y paseos de unos días de desconexión con poco que envidiar a la playa».
Escucha el audio completo de este reportaje de Elena del Amo para Gente viajera, el programa de viajes de Onda Cero, que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h, presentado por Lorena Pérez Mansillas en su edición estival.