Agadir: una ciudad moderna que nació de una tragedia
En el sur de Marruecos, entre la costa atlántica, las estribaciones del Atlas y el desierto del Sáhara, se encuentra Agadir, uno de los grandes destinos de playa del oeste de África. La ciudad combina una amplia bahía de arena dorada, hoteles y servicios turísticos con la posibilidad de acercarse a algunos de los paisajes y localidades del interior de Marruecos. El periodista y viajero Enrique Domínguez Uceta nos guía por Agadir y sus alrededores.
Madrid |
“Agadir es un gran nombre en la costa atlántica de Marruecos por lo que era y por lo que es”, afirma Enrique Domínguez Uceta. Agadir cuenta con una playa de unos diez kilómetros de longitud, rodeada de vegetación y orientada hacia el Atlántico. Su zona turística se extiende alrededor de la playa y del bulevar 20 de Agosto, con hoteles, tiendas, cafeterías y locales de ocio. La ciudad actual tiene poco que ver con la antigua Agadir. En 1960, un terremoto destruyó buena parte de la ciudad, incluida la vieja alcazaba situada en la montaña sobre el puerto. Tras el seísmo, Agadir fue reconstruida en la llanura cercana a la playa, con avenidas amplias, edificios contemporáneos y grandes zonas verdes. La ciudad resurgió, moderna, tras la tragedia. Y recuperó también sus mezquitas, zocos y espacios de actividad popular, combinando así su nuevo trazado urbano con las tradiciones marroquíes.
El zoco de Agadir, una experiencia para los sentidos
Una de las visitas imprescindibles es el zoco principal, protegido por una gran muralla almenada. En su interior, las calles están organizadas por actividades y productos, con puestos de especias, ropa, alimentación, marroquinería, perfumería y artesanía.
Los productos de piel y las esencias son algunos de los artículos que más llaman la atención de los viajeros. El regateo forma parte de la experiencia de compra y, según explica Uceta, la interacción con los vendedores también permite acercarse a la hospitalidad local: “Te invitarán a un té a la menta bien caliente, entablarán conversación, te regalarán sonrisas y, lógicamente, esperan que les compres algo, pero esa interacción humana, cálida, hacia el viajero forma parte de la magia del país”.
Atardeceres junto al Atlántico
Cuando cae la tarde, la playa de Agadir se convierte en uno de los puntos de encuentro de la ciudad. Familias y parejas pasean junto a la arena mientras los niños juegan y los vendedores ambulantes recorren el paseo. Las puestas de sol sobre la bahía son otro de los atractivos de la ciudad. Al final del día, los viajeros pueden acercarse a los restaurantes del puerto para probar pescado frito.
Excursiones desde Agadir: Tarudant y Tiznit
La situación de Agadir permite utilizar la ciudad como punto de partida para conocer otros paisajes del sur de Marruecos. Hacia el interior se encuentra Tarudant, conocida como "la abuela de Marrakech" y antigua capital de la fértil planicie del Sús.
Rodeada de olivares, eucaliptos y palmeras, la ciudad conserva sus murallas y una medina con zocos de joyeros, especias y antigüedades. También es posible alojarse en establecimientos tradicionales y probar platos como la pastilla de pichón con almendras.
Hacia el sur aparece Tiznit, una ciudad de casas de tapial rodeada por unos seis kilómetros de murallas de tono rosado. Es conocida por su artesanía y, especialmente, por la orfebrería bereber y las joyas de plata hechas a mano. Desde Tiznit continúa la ruta hacia Sidi Ifni y Guelmim, histórica ciudad de caravanas y camellos. El recorrido puede prolongarse por la costa, con playas como las de Tan-Tan, Tarfaya y El Aaiún, o dirigirse hacia el interior del Atlas. Así, Agadir se presenta como mucho más que un destino de playa: una base desde la que descubrir el Atlántico, los zocos, las ciudades históricas y los paisajes del sur de Marruecos.
Escucha el audio completo de este reportaje de Enrique Domínguez Uceta para Gente viajera, el programa de viajes de Onda Cero, que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h, presentado por Lorena Pérez Mansillas en su edición estival.