La bajada de temperaturas aumenta el nivel de humedad en el ambiente y empiezan a surgir los temidos resfriados. Al contrario de lo que se suele pensar, el frío no es el causante directo de que nos resfriemos, sino un virus que ataca a nuestro cuerpo cuando el sistema inmunitario se encuentra debilitado.
Tal y como recoge Consalud, las condiciones meteorológicas favorecen la reproducción y la circulación de estos virus, por lo que merece la pena aplicar una serie de medidas para intentar evitarlo.
Este es el decálogo a tener en cuenta para combatir el refriado: