Como cada verano incrementan de forma importante las visitas a urgencias de pediatría por lesiones en la piel provocadas por picaduras de insectos.
La aparición de mosquitos, abejas y avispas, sumado a las altas temperaturas, a que los niños pasan más tiempo al aire libre y a que la ropa que utilizan es ligera, hacen que el riesgo de sufrir picaduras aumente, según Quirónsalud.
“¿Qué insecto le ha picado?”, según explica la doctora Pilar Camacho Conde, coordinadora del servicio de urgencias pediátricas de Quirónsalud Sagrado Corazón, “es la pregunta más habitual de los padres en la consulta, pero no es fácil de contestar porque, aunque a veces las características de la picadura o su localización dan alguna pista, no siempre es así”.
Consejos de la especialista de cómo actuar ante una picadura
Más allá de estos cuidados básicos “los padres deberán consultar con el pediatra, que valorará la lesión, sus posibles complicaciones y les ayudará a entender la diferencia entre una reacción típica habitual y una verdadera reacción alérgica”, concluye.