Madrid |
Quizá en algún momento hayas probado a inhalar helio de un globo para escuchar durante unos segundos esa voz aguda tan característica que provoca este gas. Sin embargo, una joven ha compartido un vídeo en el que la situación se vuelve preocupante: tras aspirar helio, pierde la consciencia durante unos instantes. En la grabación se aprecia cómo queda ida' por unos segundos, mientras la persona que se encuentra con ella, visiblemente alarmada, la sacude hasta conseguir que recupere el conocimiento.
Ante este vídeo, un usuario en X ha contado los peligros que supone inhalar este gas noble.
Dicho usuario, avisa a todos los padres que esta práctica, aunque a veces parezca algo divertida, puede tener consecuencias devastadoras. El helio puro, al ser inhalado durante periodos prolongados, puede desplazar el oxígeno de nuestros pulmones, lo que genera asfixia, pero sin experimentar la sensación de ahogo. Además, en casos graves, puede provocar daños cerebrales graves por la falta de irrigación de oxígeno al cerebro.
En los últimos tiempos, se ha popularizado entre la población joven la aspiración del gas de la risa debido a su efecto narcótico. El óxido nitroso es un gas industrial y medicinal. Se utiliza como anestésico en intervenciones dentales, como propelente en la industria gastronómica y como combustible. Puede encontrarse este tipo de cápsulas en ferreterías, donde se comercializa para los dispensadores de nata batida.
Se empezó a popularizar en Reino Unido durante el 2010 y desde ahí se ha extendido al resto del mundo. La Oficina Estatal de Estadística (Office for National Statistics) reporta 29 fallecimientos entre 2010 y 2017 relacionados con el consumo de este gas de la risa.
Su inhalación reduce considerablemente el juicio y la coordinación motora, lo que puede ocasionar accidentes y lesiones. Asimismo, puede producir náusea, vómitos, ataques de asma e incluso alteraciones cardíacas y pulmonares, que pueden llegar a ser fatales. Además, su consumo directo puede ocasionar quemaduras en la piel y órganos internos.