EN POR FIN

El veterinario Carlos Rodríguez desmonta uno de los mitos más extendidos del sexo en perros: "Cuando se te sube a la pierna..."

El director de Como el perro y el gato desgrana en Por fin los detalles más significativos de la práctica sexual en estos animales

Aurora Molina

Madrid |

Perrito entre almohadas | Foto: Freepik

Una de las falsas informaciones más extendidas sobre los perros es que cuando se suben a las piernas es porque tienen impulsos sexuales. Esto no es así: "Cuando el perro se te sube a la pierna, no quiere tener sexo contigo", asegura el veterinario y director de Como el perro y el gato, Carlos Rodríguez. "Se trata de un movimiento instintivo de nerviosismo, de estrés", detalla en Por fin. "La cabeza del perro no es tan racional y ese momento de excitación por alegría porque haya llegado alguien a casa, por ejemplo, pues el perro no es capaz de identificar que ese movimiento solo tiene que ver con el sexo", confiesa.

En los animales, aunque no exactamente como en los humanos, hay un momento a partir del que se despierta lo sexual. En el caso de los perros, esto sucede "en el desarrollo hormonal". Según apunta Rodríguez, "las hembras de perrito son las que marcan la pauta", y no al revés. Es, por tanto, cuando una perra sale en celo, cuando emiten unos olores que son atractivos para los machos. "Las perritas pequeñas generalmente tardan más en salir en celo, mientras que las más grandes tardan menos", aunque esto es solo una mera "cuestión natural".

Las hembras marcan la pauta

Ahora bien, esto no siempre es así, pues hay ocasiones en las que "las perritas salen en celo y no emiten ningún tipo de síntoma". Esto es algo que clínicamente se conoce como "celos silentes". Aun así, lo que hay que tener claro es "que la perrita marca el tema sexual con su producción de hormonas cuando sale en celo". Es en este momento cuando "su organismo se prepara" para un proceso que el veterinario Rodríguez explica en tres fases:

  • Primera: En esta primera fase, la perrita "se muestra algo más nerviosa y suele beber más, pero no tiene síntomas sexuales".
  • Segunda: Aquí lo que ocurre es que "la perra tiene un sangrado antes de la ovulación", justo al contrario que en los seres humanos. En este punto, "el mensaje que recibe el perro es que la hembra quiere sexo".
  • Tercera: Esta es la fase en la que la perra puede quedarse preñada. "Cuando acaba el sangrado, que puede durar entre siete y diez días, la perra se puede quedar preñada. Es a partir de ese momento cuando hay que tener cuidado de que un perro no la monte".

Alteración en los ciclos del celo

Con el anterior esquema en mente, el experto habla de frecuencias, que quiere decir el tiempo que transcurre entre celo y celo. Lo normal es que sea más o menos de manera regular, pero cuando esto no ocurre, salta la alarma. "Una alteración en los ciclos del celo es preocupante, pues puede provocar quistes ováricos". En estos casos, en los que "hay algún ovario que se queda parado y forma un quiste, a la perrita le llega una información errónea de forma continua" que puede desencadenar en "manifestaciones que no tienen nada que ver con el celo normal".

Client Challenge

Es por esta razón por la que los especialistas en salud animal recomiendan "la esterilización de las perritas", pues hay que tener en cuenta que a una perra "solo le interesa el tema reproductivo cuando sus hormonas le mandan que busque a un macho". Es decir, no existe una necesidad sexual, algo que también sucede para los machos, pues "solo les interesa cuando huelen a una hembra que tiene el celo".