Madrid |
Con la llegada de agosto y los desplazamientos largos por carretera, no basta con poner el coche a punto, planificar bien las paradas puede ahorrarnos más de un disgusto. Además de revisar neumáticos, aceite o frenos, conviene saber qué estaciones de servicio están realmente a pie de autovía y cuáles obligan a un rodeo que puede retrasar nuestro trayecto varios kilómetros.
El secreto está en las señales. Pocos conductores lo saben, pero el color del cartel y la distancia que marca son claves para distinguir si una estación de servicio está pegada a la autovía o si toca abandonar la vía principal.
No solo el color del cartel es determinante. La cifra que aparece en el panel también da pistas claras. Si la señal muestra 500 o 1.000 metros, la gasolinera está en la propia salida. En cambio, cuando aparecen distancias de 750 o 1.250 metros, la estación estará a varios kilómetros y habrá que perder tiempo en volver a incorporarse a la autovía.
La señal que marca una gasolinera muestra siempre el icono de un surtidor. Si aparece acompañada de una taza de café o de unos cubiertos, además de repostar, también podremos parar a descansar y comer en un área de servicio completa. Son detalles que ayudan a planificar mejor un viaje largo, sobre todo en pleno verano, cuando las carreteras se llenan y los atascos pueden hacer que cada minuto cuente.