ENTREVISTAS EN M脕S DE UNO

El terrible trato que Consuelo y otras j贸venes recibieron del Patronato de Protecci贸n a la Mujer hasta 1985 : "Fue una Gestapo a la espa帽ola contra las mujeres"

El director Daniel Monz贸n presenta en M谩s de uno con Carlos Alsina su nueva pel铆cula 'Ruega por nosotras', basada en la historia de mujeres que fueron internadas en centros del Opus Dei como la autora de la novela hom贸nima, Consuelo Garc铆a del Cid Guerra, o Loli G贸mez; quienes sufrieron abusos, castigos y trabajos forzados.

Rafa Sanz del R铆o

Madrid |

Espa帽a llevaba cinco a帽os en democracia cuando, en junio de 1983, una joven llamada Mar铆a Teresa explic贸 ante las c谩maras de Televisi贸n Espa帽ola por qu茅 viv铆a internada en un centro para adolescentes embarazadas: sus padres no quer铆an tenerla en casa. La instituci贸n a la que pertenec铆a aquel centro era el Patronato de Protecci贸n a la Mujer, un organismo que naci贸 durante el franquismo y que continu贸 funcionando hasta 1985.

Bajo la supuesta protecci贸n de las j贸venes, el Patronato vigil贸 y control贸 durante d茅cadas su comportamiento. Pod铆an acabar internadas por quedarse embarazadas sin estar casadas, salir de noche, tener una pareja que su familia no aprobaba o negarse a obedecer.

Algunas llegaron all铆 por decisi贸n de sus propios padres y otras por intervenci贸n policial, sin haber cometido ning煤n delito y sin saber cu谩nto tiempo permanecer铆an encerradas.

Consuelo Garc铆a del Cid Guerra record贸 el alcance de aquel sistema y denunci贸 que las j贸venes sufrieron aislamiento, humillaciones, castigos y trabajos obligatorios.

"Ingresaban esposadas por llevar minifalda, porque tu madre no te quer铆a, por faltar una noche a casa. 隆Qu茅 disparate era esto!", resumi贸.

"El pa铆s entero se va a enterar de lo que nos han hecho"

Consuelo sali贸 de uno de aquellos centros en 1976. Aquel d铆a, mientras se desped铆a de sus compa帽eras, les hizo una promesa: contar铆a lo que hab铆an vivido. "Yo sal铆 de ah铆 llorando. No sal铆 contenta como sal铆an todas, sino llorando porque yo las dejaba all铆", relat贸. Fue entonces cuando jur贸 que, aunque pasaran 40 a帽os, se convertir铆a en escritora y conseguir铆a que todo el pa铆s conociera lo ocurrido.

Cumpli贸 su palabra. Durante a帽os investig贸 el Patronato, recopil贸 testimonios y public贸 varios libros sobre la instituci贸n. Sin embargo, record贸 que durante mucho tiempo no encontr贸 credibilidad ni atenci贸n. En 2011, un periodista le respondi贸 que a nadie le interesaba la historia de "unos cuantos cientos de chicas" que hab铆an pasado por aquellos centros.

La publicaci贸n de sus investigaciones y el trabajo de otras autoras y supervivientes sirvieron de base para que la historia llegara al cine. Consuelo explic贸 que el t铆tulo de su libro, 'Ruega por nosotras', naci贸 de una an茅cdota dentro del reformatorio: mientras las internas rezaban el rosario y repet铆an la f贸rmula masculina "ruega por nosotros", una compa帽era propuso cambiarla por "ruega por nosotras". El grupo de las rebeldes adopt贸 aquella expresi贸n.

Daniel Monz贸n lleva al cine una historia que ocurri贸 "al lado de nuestras casas"

El director Daniel Monz贸n explic贸 a Carlos Alsina que el principal reto de la pel铆cula hom贸nima consisti贸 en construir un retrato coral capaz de reunir las distintas experiencias de las j贸venes internadas. La historia tiene una protagonista, Ana, una muchacha de una familia cat贸lica que acaba en un reformatorio despu茅s de mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio. A trav茅s de ella, la pel铆cula incorpora distintas realidades documentadas sobre el Patronato.

Monz贸n se帽al贸 que quiso mostrar la dureza de los castigos sin convertir el sufrimiento de las v铆ctimas en un espect谩culo. Para 茅l, lo m谩s dif铆cil de trasladar a la pantalla fue el miedo que acompa帽贸 a las mujeres que pasaron por aquellos centros. "Las historias de cada una de ellas dar铆an para una pel铆cula entera. Son historias terribles", explic贸.

El cineasta defendi贸 que la pel铆cula deb铆a funcionar como un altavoz y despertar el inter茅s por los testimonios de las supervivientes. Su deseo es que los espectadores, al salir de la sala, busquen informaci贸n sobre el Patronato y escuchen a las mujeres que sufrieron sus pr谩cticas.

Monz贸n tambi茅n reconoci贸 la verg眉enza que sinti贸 al descubrir que aquellos centros funcionaron durante su juventud y que uno de ellos estaba muy cerca de su casa. Mientras 茅l hac铆a vida normal, otras chicas de su edad permanec铆an encerradas y sufr铆an abusos.

"No sab铆a que justo al lado de mi casa hab铆a un centro del Patronato", record贸. Esa revelaci贸n fue una de las razones que lo empujaron a realizar la pel铆cula.

El director Daniel Monz贸n durante la entrevista | ondacero.es

"Lo dif铆cil era salir"

Loli G贸mez cont贸 que ingres贸 por primera vez en un centro del Patronato en 1980, cuando ten铆a 12 a帽os. El Tribunal de Menores pidi贸 un examen psiqui谩trico despu茅s de que se escapara varias veces de casa. Durante aquella evaluaci贸n, Loli cont贸 que su padre la violaba. Sin embargo, en lugar de recibir protecci贸n frente a su agresor, termin贸 internada en un reformatorio de Madrid.

Su madre crey贸 que la enviaban a un colegio para que pudiera estudiar. Loli explic贸 que no fue as铆: la llevaron a un centro donde sufri贸 aislamiento y castigos. "Era muy f谩cil entrar. Lo dif铆cil era salir", resumi贸.

En una de las ocasiones, las responsables del centro la encerraron en una habitaci贸n de aislamiento sin comunicarle cu谩nto tiempo permanecer铆a all铆. Pasaron los d铆as y lleg贸 a pensar que morir铆a en aquel lugar. Despu茅s la obligaron a limpiar la piscina y qued贸 a merced de la valoraci贸n del jardinero, que pod铆a decidir si regresaba con sus compa帽eras o volv铆a al aislamiento.

Loli relat贸 que finalmente plane贸 su fuga y consigui贸 regresar a Santander haciendo autostop. Ten铆a 12 a帽os y todav铆a no hab铆a cumplido los 13. Sin embargo, al volver a casa, los abusos de su padre continuaron. M谩s tarde, cuando se qued贸 embarazada, 茅l mismo la llev贸 ante el Tribunal Tutelar de Menores y volvi贸 a acabar internada, esta vez en Pe帽a Grande.

"Nos met铆an en reformatorios por ser v铆ctimas de nuestros propios agresores"

Uno de los aspectos m谩s duros de los testimonios fue el destino de las menores que sufrieron violencia sexual dentro de sus propias familias. Loli explic贸 que acudi贸 al psiquiatra pensando que aquel espacio era un lugar seguro para contar lo que le suced铆a. Su confesi贸n termin贸 en manos del Tribunal de Menores y provoc贸 su ingreso en el reformatorio.

Consuelo record贸 tambi茅n el caso de otra joven cuyo padre la violaba. Aunque la menor denunci贸 los abusos, las religiosas permitieron que el hombre volviera a visitarla durante la Semana Santa. Seg煤n su testimonio, volvi贸 a violarla y la dej贸 embarazada de nuevo.

La pel铆cula recoge una situaci贸n similar y muestra el miedo de una de las j贸venes cuando sabe que su padre va a visitarla. Monz贸n destac贸 que ese momento refleja uno de los episodios m谩s terribles de la historia. La paradoja, como se帽alaron durante la entrevista, es que las instituciones que deb铆an proteger a aquellas menores terminaron exponi茅ndolas de nuevo a sus agresores.

Trabajos forzados, aislamiento y castigos: la vida dentro de los centros

Consuelo describi贸 unas condiciones de internamiento marcadas por la disciplina religiosa y el trabajo obligatorio. Las j贸venes cos铆an, fregaban y realizaban distintas tareas durante horas, muchas veces en silencio y sin posibilidad de hablar con sus compa帽eras. "Eran trabajos forzados. T煤 no pod铆as decir que no", afirm贸.

Tambi茅n denunci贸 que las fugas eran constantes y que el Patronato trasladaba a las internas lejos de sus lugares de origen para dificultar que pudieran escapar y regresar a casa. Seg煤n explic贸, las j贸venes de Barcelona pod铆an terminar en Madrid, las de Madrid en Andaluc铆a y las de Andaluc铆a en Cuenca.

Consuelo record贸, adem谩s, que algunas menores acababan en centros psiqui谩tricos por mostrar comportamientos que las religiosas consideraban rebeldes o por manifestar afecto hacia otras compa帽eras. Denunci贸 que algunas fueron sometidas a electrochoques y tratamientos con insulina.

La escritora tambi茅n habl贸 de la explotaci贸n laboral y de la estructura econ贸mica que, a su juicio, se sostuvo con el trabajo de las internas. Daniel Monz贸n intervino para describirlo como "mano de obra esclava".

"Mi cabeza no para de pensar": la promesa de Consuelo frente al silencio

Consuelo explic贸 que las religiosas controlaban todos los aspectos de la vida de las internas: sus armarios, sus camas, sus duchas, sus conversaciones y hasta el tiempo que permanec铆an en el ba帽o. Sin embargo, record贸 que siempre defendi贸 que hab铆a un espacio al que no pod铆an acceder: su pensamiento.

"Hay un sitio donde usted no entra", les dec铆a mientras se帽alaba su cabeza. "Y mi cabeza no para de pensar. Y cuando yo salga de aqu铆, lo voy a contar todo".

La escritora record贸 que las monjas se burlaban de ella y le preguntaban qu茅 iba a contar. D茅cadas despu茅s, su investigaci贸n, los testimonios de otras supervivientes y la pel铆cula de Daniel Monz贸n dieron dimensi贸n p煤blica a aquella promesa.

La conversaci贸n termin贸 con una reflexi贸n sobre la falta de reconocimiento y de disculpas a las v铆ctimas. Loli pregunt贸 si alguien les hab铆a pedido perd贸n alguna vez.

La pregunta qued贸 como una de las cuestiones pendientes de una historia que, como insistieron los invitados, ocurri贸 mucho despu茅s del final de la dictadura y continu贸 durante los primeros a帽os de la democracia.