Un responsable de la UDEF explica como se ha "profesionalizado" la delincuencia itinerante: "El carterista está internacionalizado"
Manu Marlasca y Luis Rendueles han preparado una edición especial de Territorio Negro en la que han traído como invitado a Álvaro Álvarez Santiago, responsable de la sección de delincuencia itinerante de la UDEF.
Territorio Negro ha preparado una edición especial durante el programa de Más de Uno desde la sede de Verisure, con la presencia como invitado de Álvaro Álvarez Santiago, responsable de la sección de delincuencia itinerante de la UDEF. Su labor se centra en combatir organizaciones criminales vinculadas a delitos contra la propiedad.
De entre todos los trabajos que ha realizado Álvarez Santiago, Luis Renduales ha destacado la operación 'Italian Job', se saldó con la detención de tres ciudadanos italianos —dos mujeres y un hombre, todos en la sesentena— que llevaban más de una década viajando a España para cometer robos de joyas mediante el método del descuido.
Su modus operandi era siempre el mismo: Laila y Katia entraban en los establecimientos, una distraía a los empleados pidiendo ver numerosas piezas mientras la otra, ayudándose de un objeto como un bolso o una cartera, sustraía una manta de joyas. Así lograron cometer hasta 21 robos, incluido uno en Granada con un botín de 126.000 euros.
El tercer integrante, Daniele, se encargaba de la logística: alquilaba vehículos, se alojaba en hoteles a más de 200 kilómetros del lugar del robo y facilitaba que las mujeres evitaran registrarse, dificultando así su detección policial. Un grupo altamente organizado, móvil y eficaz, capaz de recorrer cientos de kilómetros al día para actuar en distintos puntos del país.
El inspector ha explicado que la delincuencia itinerante se caracteriza por operar en países distintos al de residencia de los delincuentes, precisamente para dificultar el control policial. Estos grupos buscan principalmente dinero en efectivo, joyas y relojes de alta gama, y también actúan en el ámbito de los robos en viviendas, un delito que ronda los 85.000 casos anuales en España.
Según ha detallado, estas bandas suelen repartirse el territorio de forma organizada antes de actuar y emplean métodos muy perfeccionados. Para acceder a las viviendas utilizan técnicas como llaves falsas o sistemas que requieren gran destreza. Un ejemplo es el conocido "método del resbalón", utilizado por grupos de origen croata, que consiste en abrir puertas no cerradas con llave mediante una lámina de plástico. Suelen aprovechar ausencias breves de los propietarios para entrar y actuar con rapidez.
En la calle, el delito más común es el hurto —sin violencia ni intimidación—, que se ha profesionalizado y forma parte de la actividad de redes organizadas. Estas emplean técnicas como simular una mancha en la ropa de la víctima, la "siembra" (hacer creer que se ha caído un objeto para distraer) o el llamado "abrazo cariñoso", con el objetivo de sustraer relojes, pulseras o teléfonos móviles.
"Los ladrones trabajan con horarios y zonas concretas; el carterista está profesionalizado e internacionalizado", ha subrayado el inspector, quien también ha advertido de la alta movilidad de estas bandas: un mismo grupo puede cometer un robo en Madrid y actuar al día siguiente en otra ciudad. Por ello, insiste en la importancia de extremar las precauciones, especialmente en el ámbito doméstico, para prevenir este tipo de delitos.