El hijo de Isabel Pantoja, Kiko Rivera, sufrió un ictus la madrugada del pasado viernes y tuvo que ser ingresado en la UCI del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Afortunadamente, el DJ sevillanose encuentra ya en planta aunque, tal y como ha afirmado en un mensaje publicado en sus redes sociales, aún "no está recuperado".
En el caso de los ictus, o accidente cerebrovascular, las primeras horas son clave para la supervivencia y evolución del paciente. Desde el momento en el que se produce, cada minuto puede incrementar los daños cerebrales, que en algunos casos son permanentes.
Un ictus es una patología cerebrovascular aguda provocada por la brusca obstrucción de un vaso sanguíneo cerebral (trombosis, embolia), su rotura (derrame) o a ambas (apoplejía). Supone la segunda causa de muerte en España -la primera en mujeres-, una de las principales causas de discapacidad permanente en el adulto y la segunda causa de demencia tras la enfermedad de Alzheimer. Poniéndolo en cifras, esta patología afecta cada año a más de 120.000 españoles, de los cuales 80.000 terminan muriendo o quedan afectados con una discapacidad de por vida.
El tipo de ictus dependerá del origen del problema en la circulación de la sangre al cerebro. Así puede tratarse de:
Los síntomas de alarma en el caso de ictus son desconocidos para la gran mayoría de la población, pero es vital saber detectarlos para actuar rápidamente. Estos son los más comunes:
Si la persona experimenta algunos de los síntomas mencionados anteriormente (aunque hayan sido transitorios y pasajeros) es muy importante acudir de inmediato al hospital, ya que algunos tratamientos solo pueden realizarse en un corto periodo de tiempo tras el inicio de los síntomas, en concreto en las primeras 4,5 horas.