¿Puede la huella de un pie identificar a un asesino? El sorprendente caso del crimen de La Rinconada (Sevilla)
La Guardia Civil ha identificado al presunto autor de un crimen gracias a la huella del pulgar de su pie izquierdo. Un caso sorprendente, aunque no es la primera vez que sucede.
Madrid |
En La Rinconada, una localidad de Sevilla, la Guardia Civil ha identificado al presunto autor de un asesinato gracias a la huella del pulgar de su pie, que fue encontrada en el lugar de los hechos. Los hechos sucedieron hace tres meses cuando los hermanos de José Ricardo encontraron su cadáver con 20 puñaladas. Todos vivían en el mismo edificio, un piso debajo del otro.
Tal y como ha contado Ángel Moya en Por fin, José Ricardo vivía con su amigo Manuel, al que acogió después de quedarse en la calle. Cabe destacar que Manuel tenía antecedentes y era una persona "agresiva y violenta", por lo que las investigaciones se centraron en él desde el primer momento.
Manuel intentó crear una coartada para despistar a la Guardia Civil
Si bien, Manuel se inventó una serie de excusas y se formó una coartada para intentar despistar a la Guardia Civil por todos los medios. Según la investigación, Manuel después de matar José Ricardo, subió al piso de arriba para ver un partido de fútbol con los hermanos de la víctima, para que cuando los agentes le preguntaran dónde estaba a esa hora, hubiera testigos que confirmaran que no estaba con José Ricardo.
Además, Manuel llamó durante la tarde del crimen y al día siguiente ocho veces al teléfono de José Ricardo. En los mensajes que le dejó le preguntó que si estaba con las mujeres con las que habían pasado la noche -algo que era mentira y que se inventó para dar más solidez a la coartada-. Incluso mientras veía el partido "llegó a bajar al piso a coger comida al frigorífico porque tenía hambre", ha relatado Moya.
La huella del pie, la delatora del crimen
Así las cosas, pasaron tres días hasta que los hermanos descubrieron el cadáver. Llamaron a la Guardia Civil y comenzó la investigación que ha tenido un final "impredecible". Resulta que Manuel se dejó una zapatilla de estar en casa durante el crimen. José Ricardo pierde mucha sangre como consecuencia de las 20 puñaladas y Manuel pisó el charco de sangre con el pie descalzo.
"La Guardia Civil empezó a investigar y además de muchas más pruebas, da con que él es el culpable por la huella del pie. ¿Por qué? Porque el pulgar del pie te define tanto como el de la mano o incluso más, según los expertos", ha desvelado Moya. Las huellas dactilares son únicas en cada persona, por lo que la identificación del autor ha sido sencilla. A Manuel se le cayeron todas las coartadas.
La Guardia Civil comprueba si las huellas son coincidentes porque "se miden en puntos en las crestas. En este caso había 12 puntos coincidentes en la huella del pulgar de Manuel", ha concluido. Moya también ha contado que incluso aunque hubiera usado calcetines podría haber sido descubierto, ya que "cada uno tiene un tipo de pisada", por eso a veces se han descubierto crímenes así.