El Observatorio para Combatir el Extremismo de la Universidad de Al Azhar de El Cairo, principal referencia a nivel mundial para el estudio de la religión musulmana en su rama suní, ha condenado la moción aprobada en pleno del Ayuntamiento de Jumilla, en Murcia, por la que se prohíbe la celebración de actos religiosos en instalaciones deportivas municipales.
El organismo ha denunciado la "injusta decisión de prohibir a los musulmanes celebrar sus ritos y celebraciones religiosas en espacios públicos", una medida "populista" que ha achacado a la "alianza entre Vox y el Partido Popular (...) La demagogia de la extrema derecha, que intenta acomodar a la nación con su propia horma y reducir su identidad a un solo color, una sola lengua y una sola religión", ha argumentado.
La iniciativa es "excluyente" y "amenaza con perturbar la coexistencia social", ha apuntado el Observatorio, que ha puesto en valor la rápida respuesta de instituciones como el Gobierno o la Conferencia Episcopal, máxima instancia católica en España, que han "defendido a los musulmanes" en contra de esta "inaceptable discriminación".
Denuncia asimismo los intentos de la alcaldesa de Jumilla, Severa González López, de "suavizar" la medida ofreciendo alternativas para el culto e "insistiendo en que la prohibición no tenía motivos religiosos". En consecuencia, el organismo afirma que el hecho de reconocer "abiertamente que la propuesta inicial de Vox era inconstitucional pone en evidencia que había un intento premeditado de reprimir a los musulmanes con el pretexto de preservar la identidad nacional".
Existe una creciente oleada de odio y discriminación contra los musulmanes
Por tanto, el Observatorio ha emitido una "advertencia", dado que lo ocurrido "refleja una preocupante tendencia que existe en toda Europa" en referencia a "una creciente oleada de odio y discriminación contra los musulmanes".
Según ha señalado, el organismo considera que "Europa necesita desesperadamente posturas que restauren el respeto por los valores de justicia y libertad", ofreciendo esperanza a "los millones de musulmanes que viven en este continente, que contribuyen a su renacimiento y que solo quieren ser tratados como ciudadanos de pleno derecho".