POLÉMICA

La plataforma Kick expulsa a Simón Pérez y Silvia Charro tras endurecer sus normas tras la muerte de un ‘streamer’ en directo

Tras el fallecimiento del creador francés Raphäel Graven, la compañía ha decidido cortar por lo sano y borrar definitivamente su canal.

Samuel de la Fuente

Madrid |

Silvia Charro y Simón Pérez graban porno con Jordi ENP | @jordiporn

La plataforma de retransmisión Kick, conocida hasta ahora por sus laxas normas de moderación, decidió suspender de forma indefinida el perfil de los creadores españoles Simón Pérez y Silvia Charro justo después del fallecimiento del streamer francés Raphaël Graven (conocido como Jean Pormanove), que murió tras doce días de emisiones ininterrumpidas en las que sufrió vejaciones en directo.

Kick, que se había convertido en refugio de quienes buscaban escapar de las restricciones de Twitch, ha cambiado el discurso. En declaraciones a El País, una portavoz lo dejó claro: "Las normas de la comunidad y términos de servicio de Kick dejan muy claro que los streamers y usuarios deben cumplir con todas las leyes y regulaciones de su país. Si ya no están en nuestra plataforma y no se han marchado por su propia voluntad puedes inferir que hemos tomado medidas debido a una violación".

SS Conexión llevaba tiempo en el punto de mira. Pérez llegó a aparecer en emisiones consumiendo drogas o aceptando donaciones a cambio de realizar actos degradantes, desde beber orina hasta insultar a desconocidos por la calle. Pese a ello, Kick solo les había impuesto una sanción temporal de 15 días en agosto por mostrar datos privados en pantalla.

Tras el fallecimiento del creador francés, la compañía ha decidido cortar por lo sano y borrar definitivamente su canal. La medida coincide con la presión que la plataforma australiana recibe desde Europa, donde ya se la señala como "el salvaje oeste digital" por permitir dinámicas de riesgo.

Un futuro incierto

Pese al cierre, Pérez y Charro no han tardado en buscar alternativas. El pasado fin de semana recuperaron cuentas antiguas de YouTube y probaron suerte en Trovo, propiedad del gigante chino Tencent. Allí, según relató Pérez, incluso se abrió la puerta a un contrato con condiciones económicas si lograban mantener una media de espectadores: "En Trovo puedo enseñar el avión… Esta semana voy a probar varias plataformas, no sé en cuál me voy a quedar todavía", aseguró en un directo de madrugada.

El problema, como reconocía el propio Pérez, es la pérdida de público: de los miles de seguidores que tenían en Kick pasaron a poco más de cien en sus nuevas retransmisiones. "Hemos perdido todo el tráfico por el camino… Es muy difícil sacar donaciones de 100 personas", lamentaba.

Ambos se hicieron virales en 2017 por un vídeo en el que, aparentemente ebrios, recomendaban hipotecas a tipo fijo. Desde entonces, sus vidas han sido una montaña rusa de apariciones excéntricas, despidos y un salto al mundo del streaming en el que terminaron convertidos en símbolo de un ecosistema cada vez más cuestionado.