Pedro Domínguez, presidente de ANPE Ceuta: "No puedo asegurar lo que va a pasar la semana que viene"
El presidente de ANPE Ceuta advierte de la falta de normalidad en la vuelta a las aulas y reclama garantías ante la situación de inseguridad.
Madrid |
La vuelta a las aulas en Ceuta arranca marcada por la preocupación y por un dispositivo de seguridad extraordinario. La presencia de fuerzas y cuerpos de seguridad, junto con vigilancia privada en algunos centros educativos, evidencia que el regreso a las clases dista de desarrollarse en un escenario de normalidad.
En una entrevista con Rafa Latorre en Más de Uno, Pedro Domínguez, presidente del Sindicato de Educación ANPE en Ceuta, ha reconocido que la situación genera una preocupación incluso mayor que la vivida durante el curso de la pandemia. A su juicio, el problema trasciende al ámbito educativo y se ha convertido en una cuestión de seguridad.
ANPE considera que la vuelta a las aulas no se produce con normalidad
Domínguez ha coincidido con la valoración trasladada previamente por docentes de uno de los centros de Ceuta, que describían este inicio de curso como una situación más extraña y preocupante que la vivida durante la pandemia.
"Nosotros creemos que sí, que esto es más preocupante", ha afirmado. El presidente de ANPE ha señalado que la atención exterior sobre Ceuta no debería desaparecer, sino servir para poner el foco en los problemas que atraviesa la ciudad.
En este contexto, considera que las medidas anunciadas por las autoridades permiten iniciar las clases, pero no ofrecen certezas suficientes a medio plazo. Domínguez confía en que los primeros días transcurran sin incidentes, aunque advierte de que no puede garantizar qué ocurrirá posteriormente.
"Yo estoy seguro de que estos días no va a haber problema, pero vamos, yo no puedo asegurar lo que va a pasar la semana que viene, ni la siguiente", ha explicado.
Un problema que va más allá del Ministerio de Educación
Para el presidente de ANPE Ceuta, la situación no puede abordarse únicamente desde la perspectiva educativa. El sindicato entiende que existe un problema general de seguridad que afecta directamente a los centros, a los docentes y a las familias.
"El problema aquí, el problema es un problema global, no es un problema sólo del ámbito del Ministerio de Educación, es un problema de seguridad", ha defendido.
Entre las medidas previstas se encuentra la presencia de fuerzas y cuerpos de seguridad en el entorno de los centros educativos. También se contempla la posibilidad de que el dispositivo incluya al Ejército, aunque Domínguez reconoce que todavía no está completamente definido cómo será su presencia.
Según ha explicado, mantuvo una reunión con la ministra, quien le trasladó que el dispositivo estaba preparado y que la vuelta a las clases debía contar con el respaldo de los representantes educativos. ANPE, ha asegurado, apoya el regreso a las aulas, aunque comprende el temor de algunas familias.
La preocupación de las familias por los desplazamientos
Domínguez ha puesto también el foco en los padres y madres de los alumnos. La percepción de seguridad, según ha señalado, puede variar en función del centro educativo al que acudan los estudiantes y del trayecto que tengan que realizar hasta llegar a él.
El sindicato considera que la vigilancia en los accesos a los colegios puede aportar tranquilidad, pero entiende que persisten incertidumbres fuera de los propios centros.
"Nos hablan de dar seguridad en el acceso a los centros, dentro del centro con vigilancia privada, pero luego al mismo tiempo no tenemos garantizada la frontera", ha señalado.
El presidente de ANPE ha mencionado asimismo la posibilidad de que vuelva a producirse una situación de entrada masiva de personas en Ceuta, una circunstancia que, según ha explicado, incrementa la inquietud entre la población.
A ello suma las críticas a la actuación del Gobierno, al considerar que se ha reaccionado tarde ante una situación sobre la que, según sostiene, existían avisos previos.
Los centros habilitados como espacios de acogida
Otro de los asuntos abordados durante la entrevista ha sido el estado de los centros educativos que fueron utilizados como espacios de acogida.
Domínguez ha asegurado que los centros se encuentran limpios para el comienzo del curso, aunque ha advertido de que algunos requieren un esfuerzo adicional para garantizar completamente su seguridad.
"Hoy están todo limpio, mañana seguramente también estará todo limpio, pero claro, requieren un esfuerzo extra", ha explicado.
El problema se concentra especialmente, según ha detallado, en aquellos centros que no están completamente protegidos frente al exterior. El Ministerio habría trasladado al sindicato que está trabajando en la instalación de vallados en entre cinco y siete centros, unos trabajos que requieren determinados trámites administrativos que se están intentando acelerar.
Domínguez confía en que la vigilancia permanente permita evitar nuevas intrusiones, pero insiste en que será necesario mantener la atención más allá de los primeros días de clase.
Un ambiente cada vez más enrarecido en Ceuta
El presidente de ANPE ha advertido de que la preocupación no se limita a las condiciones concretas de los colegios. A su juicio, el contexto general está generando un ambiente cada vez más difícil para los ciudadanos.
"Esto es un caldo de cultivo de un ambiente muy enrarecido, porque hay mucha gente que ya no aguanta más", ha afirmado.
Domínguez ha descrito una ciudad en la que sus habitantes se sienten rodeados y vigilados y ha comparado esta situación con la vivida durante la pandemia. Aunque entonces también existía una situación excepcional, considera que las circunstancias eran diferentes porque la población permanecía principalmente en sus casas.
"Con la pandemia, estaba cada uno en su casa, malamente, pero bueno, era distinto", ha concluido.