MUNDO RURAL

María José Salgado, la farmacéutica rural de León que acerca la salud desde el mostrador y las redes

Tras regresar a sus raíces, combina la atención cercana en el valle con la divulgación sanitaria online para ayudar a pacientes de todas las edades

Blanca Lara

Madrid |

María José Salgado, farmacéutica rural en un pueblo de León, ha convertido su farmacia en un punto de atención cercano para los vecinos del valle y, al mismo tiempo, en una ventana de divulgación sanitaria a través de las redes sociales. Salgado regresó al pueblo después de vivir 33 años fuera. Lo hizo buscando tranquilidad, aunque reconoce que encontró algo distinto: más trabajo, pero también una forma de volver a sus raíces. “Vine buscando tranquilidad y bueno, la verdad que encontré mucho más. Encontré calidad de vida”, asegura.

La farmacéutica recuerda que su vínculo con este oficio comenzó de niña, acompañando a su madre en la farmacia del pueblo. “Aquella niña que recortaba precintos cuando volvía a su casa, pues sigue aquí con la misma ilusión por la farmacia y con las mismas ganas de ayudar a las personas”, explica.

La esencia es la misma de educar, resolver dudas, evitar que la gente tome decisiones basadas en desinformación

En la farmacia física, el perfil mayoritario es el de personas mayores, muy presentes en los pueblos del valle. Pero en redes sociales, Salgado atiende a un público diferente, de entre 30 y 50 años. Dos mundos distintos, dice, pero complementarios. “En la farmacia ayudamos a las personas que tenemos delante y en redes pues podemos ayudar a miles de personas con una información sanitaria rigurosa”. La clave, insiste, está en educar y evitar la desinformación. “La esencia es la misma de educar, resolver dudas, evitar que la gente tome decisiones basadas en desinformación”, afirma.

Envejecer bien no significa perseguir la eterna juventud

Además de dispensar medicamentos, la farmacia ha ampliado servicios relacionados con nutrición, cosmética, salud capilar, control de colesterol o toma de tensión. Una evolución que responde, según Salgado, a nuevas necesidades de los pacientes. “Hoy la gente quiere prevenir, cuidar su alimentación, mejorar su piel, controlar los factores de riesgo, es decir, envejecer con calidad de vida”. Para ella, el objetivo no es vivir más a cualquier precio, sino vivir mejor. “Envejecer bien no significa perseguir la eterna juventud”, señala. “Significa llegar a los años con autonomía, salud, calidad de vida”.

Su presencia en redes también ha llevado a algunas personas a acudir a la farmacia para conocerla y agradecerle sus consejos. Salgado cree que el éxito está en ofrecer soluciones reales, con un lenguaje sencillo y desde la experiencia profesional. “Creo que la gente agradece que alguien les explique para qué sirve. ¿Cuándo merece la pena comprarlo? Cuando no intento recomendar solo aquello que yo misma aconsejaría en el mostrador de la farmacia”.

Desde su experiencia, lanza además un mensaje a quienes dudan si regresar o no al medio rural: “Que tenga ilusión, que no pierda la ilusión”. Para Salgado, las redes han sido una herramienta para sostener y hacer crecer la farmacia rural, sin perder su esencia: acompañar, informar y cuidar de las personas, tanto dentro como fuera del mostrador.