Madrid |
Pedro Sánchez continúa su travesía por los Estados Unidos, concretamente en Nueva York, con motivo de la celebración de la Asamblea de la ONU. Sánchez ha sido noticia esta semana por ciertos acontecimientos, entre los que se encuentra el "encuentro fortuito" con la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez.
En esta ocasión, el presidente del Gobierno ha visitado el Instituto de Política de la Kennedy School de la Universidad de Harvard, donde ha participado en el Foro John F. Kennedy Jr. Allí ha respondido a las preguntas de los estudiantes, que más de uno le ha puesto entre la espada y la pared al tratar ciertos casos de corrupción que rodean al líder socialista.
"Me intriga preguntarte sobre el hecho de que tu esposa, tu hermano, tus ex Secretarios de Organización, su ex Jefe de Personal, el asistente personal de su esposa están entre nueve investigaciones sobre corrupción actualmente", declaraba el estudiante.
Ante los distintos casos, le planteó qué piensa ante quienes creen que él es una de las razones de esa corrupción. Sánchez, que asentía con cada nombre que mencionaba el joven, admitió que efectivamente había habido casos de corrupción durante su legislatura y que, cuando suceden, hay que exigir al Gobierno que dé una respuesta efectiva, algo que mantiene que ha llevado a cabo.
A pesar de ello, Sánchez recalca que hay que diferenciar entre la corrupción de su partido y aquellos casos que afectan a su familia: "Esos no son casos de corrupción ni escándalos. Esos son otros asuntos, y, para mí, la oposición y algunas asociaciones de extrema derecha han cruzado ciertas líneas rojas que me llevan a una reflexión".
Esa reflexión, explicó, pasa por reconocer las cosas buenas que tiene el cargo de presidente del Gobierno, pero también la posibilidad de sufrir un ataque personal difícil de asumir, "y es mucho más difícil porque un joven estudiante como tú ya los condena, porque dices que mi hermano y mi esposa son culpables y eso no es justo porque no lo son". Sentenció Sánchez diciendo: "Ese es otro asunto que lleva a la política sucia, pero no a la corrupción".