EN POR FIN

Los gatos sienten dolor, pero lo esconden: por qué lo hacen y cómo detectarlo

La observación de nuestras mascotas puede ayudar a detectar problemas de salud en el caso de los gatos, ya que son capaces de ocultar el dolor.

ondacero.es

Madrid |

gatos | Pixabay

El dolor en humanos es subjetivo, pero en los animales, y sobre todo en los gatos, tal y como explica Carlos Rodríguez en Por fin es algo que pueden ocultar.

Por qué los gatos ocultan el dolor

El principal motivo es por un instinto de supervivencia heredado de sus ancestros salvajes, donde mostrar debilidad o enfermedad los convertía en presas fáciles y vulnerables ante otros depredadores. Aunque los gatos domésticos no necesitan cazar, su genética los lleva a disimular el malestar para no aparentar fragilidad, lo que a menudo retrasa la detección de enfermedades.

Dos tipos de dolor en los animales

Carlos Rodríguez explica en Por fin que hay dos tipos de dolor en los animales: el inmediato y el lento. El inmediato es cuando el dolor es agudo o intenso y se produce en el momento. El dolor lento se refiere al que se queda después del dolor agudo, el que queda por ejemplo después de un corte.

Cómo detectarlo

El veterinario asegura que, al ocultar el dolor, es crucial que los dueños presten atención a cambios sutiles en la rutina diaria y realicen chequeos veterinarios regulares.

Uno de los indicadores que hacen pensar que a un gato le pasa algo, es cuando el dueño nota a su mascota "raro". Eso, según Carlos Rodríguez es un síntoma de que el gato tiene dolor.

Los cambios de comportamiento suele ser una señal de dolor (aislamiento, menor actividad, irritabilidad, o agresividad). También se pueden producir cambios físicos, como cojera, pérdida de apetito o duermen más de lo normal. Además, en casos de dolor severo pueden entrecerrar los ojos o aplanar las orejas.

Por el contrario, los llantos y los gemidos en los gatos, según Carlos, no ayudan mucho a saber si sienten dolor. "Generalmente un gato maúlla por la noche por dos razones: porque le da la real gana o porque quiere comunicarse con los humanos", dice el veterinario.

Hay que mirar al animal varias veces al día

"Para observar el tipo de dolor que un gato no quiere manifestar, tenemos que abrir los ojos. Hay que mirar al animal varias veces al día. Y los gatos lo esconden mucho. Si un gato de los tuyos habituales que siempre está en el sofá contigo, y de repente un día no aparece y está por otro lado, plantéate que igual le pasa algo, porque los gatos son muy rutinarios", explica el veterinario.

"Con las caricias diarias somos capaces de identificar la mayoría de los problemas con las caricias diarias", asegura.