Fraude en la morcilla de Burgos: miles de euros de multa a dos empresas por uso irregular de la marca
La IGP ha denunciado a varios comercios que se aprovechaban de la denominación del embutido para venderlo.
Madrid |
La Morcilla de Burgos es sin duda uno de los embutidos más famosos y consumidos de España. Por ello, el Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) ha intensificado su campaña de denuncia, en concreto contra varios comercios de La Rioja y Madrid a través de la vía penal por usar la marca protegida de esos productos.
Más de una docena de expedientes sancionadores muy graves o graves abiertos a comercios y se han cerrado numerosas páginas web que comercializaban alimentos utilizando el reclamo de 'Morcilla de Burgos'.
Un proceso que comenzó el año pasado
Ya desde 2024, este organismo empezó a tomarse en serio este tipo de fraudes. En ciertos casos llegaron a multar a comercios con 15.000 euros a colocación de carteles en la entrada de los establecimientos en los que se anunciaba irregularmente la venta de Morcilla de Burgos, lo que supone un fraude de marca y al consumidor, y hay sanciones "millonarias" en curso.
Las faltas leves también ha crecido siendo la mayoría advertencias leves y las más graves por reincidencia pueden llegar a ser denunciadas por la vía penal.
Una investigación exhaustiva
Las investigaciones comenzaron gracias a la participación de la sección del Seprona de la Guardia Civil a dos industrias alimentarias nacionales, en las que se verificó que producían productos aprovechándose de la marca de calidad protegida que certifica el origen del producto y que tiene importancia tanto a nivel nacional como internacional.
Durante el año pasado se investigaron las redes sociales de estas empresas, el comercio electrónico y las páginas web, lográndose el cierre de muchas de ellas que utilizaban ilegalmente la denominación protegida. El IGP avisó de estos comercios fraudulentos a empresas como Amazon y eBay y actuaron rápidamente eliminando estas páginas en menos de 24 horas.
Los pequeños comercios también bajo el punto de mira
También desde el pasado mes de mayo, esta investigación se está llevando hacia los mercados de abastos, pequeño comercio, supermercados y también en las cartas de los restaurantes de Burgos capital, de la provincia y también de otras provincias. Se busca la correcta utilización y se persigue a aquellos comercios que no lo hagan correctamente.
El único elemento legal ahora es la contra etiqueta que lleva adherida el alimento, al igual que las botellas de vino de las denominaciones de origen. No se puede utilizar el reclamo comercial 'morcilla auténtica de Burgos', 'morcilla hecha en Burgos' o 'morcilla de arroz' (en la ciudad o la provincia), ni tampoco se puede emplear la denominación 'Burgos' en los envases del alimento si el domicilio social y fiscal de la empresa no está ubicado en la provincia.