Aurora Molina | Agencias
Madrid |
Felipe VI ha hecho este domingo un llamamiento a la moderación en el uso de la fuerza en Oriente Medio y ha exigido el respeto a la vida de los civiles y la búsqueda de una salida diplomática a la situación actual de confrontación tras los últimos acontecimientos desarrollados.
En su discurso en la tradicional cena de gala en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) con motivo de la inauguración este lunes de la vigésima edición del Mobile World Congress (MWC), el monarca se ha referido a la coyuntura crítica en Oriente Medio, tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, y la respuesta iraní contra Israel, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait.
Una situación, ha advertido el jefe del Estado, con un claro riesgo de escalada regional y "consecuencias impredecibles". Así las cosas, Felipe VI insiste en que una solución diplomática es la forma de evitar una situación caótica y una represión directa, así como la vía para restaurar el diálogo para una búsqueda honesta de la paz.
También se ha referido a la situación en Ucrania y ha recordado cómo en este mismo foro, solo unos días después de que Rusia invadiera el territorio ucraniano, subrayó la naturaleza indispensable de los principios que mantienen unida a la comunidad internacional, como son la paz, el diálogo y la cooperación.
"Cuatro años después del inicio de la agresión de Putin, todavía no hay un camino claro hacia la paz. Debemos seguir siendo firmes en nuestra defensa de la dimensión ética de la humanidad, sus valores y sus principios, que son universales", ha recordado el monarca.
También ha estado presente el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ha advertido durante su discurso de las graves "consecuencias" que sientan los precedentes como el ataque a Irán de este sábado "al recurrir a la fuerza fuera de la legalidad internacional".
Según el mandatario, "nos estamos precipitando de manera peligrosa hacia un mundo cada vez más inestable y peligroso". Unos temores que "ayer se constataron nuevamente por desgracia. Dos países atacaron a Irán sin contar con la comunidad internacional".
Y aunque admite que el régimen iraní es "odioso", recuerda que se ha hecho "con acciones que violan el derecho internacional" y que causan "cientos de víctimas inocentes". Insiste así en que "se puede estar contra un régimen odioso como el iraní y estar a la vez en contra de una intervención militar peligrosa y fuera de la legalidad internacional".