La seguridad vial es uno de los principales desafíos que afrontan grandes ciudades como Madrid, que para reducir accidentes implementan mecanismos como la señalización, los semáforos y los radares, que vigilan que ningún conductor super los límites de velocidad establecidos. En el caso de la capital, un nuevo radar de tramo se incorporará a la red de sistemas de monitorización y vigilancia de tráfico: se trata del radar de estas características que abarca una mayor distancia dentro de la ciudad de Madrid.
El pasado 15 de diciembre, el Ayuntamiento de Madrid avisó de la puesta en funcionamiento de este nuevo radar, y dio un plazo de cuatro meses para que todos los conductores habituales fueran conscientes de su instalación. El plazo finaliza el próximo domingo 14 de enero, y el radar podrá empezar a emitir multas desde el lunes 15 de enero. Este radar está compuesto de seis cámaras - tres por sentido, al inicio, en medio y al final del tramo- que calculan la velocidad con la que los vehículos han recorrido la distancia que separa a los dispositivos.
Este radar de tramo se sitúa en el distrito de Moncloa-Aravaca, en la calle Sinesio Delgado, tanto en sentido Ciudad Universitaria como en sentido Castellana.
Estos radares son capaces de detectar una infracción por exceso de velocidad, que tiene graves consecuencias para los conductores. Los infractores que superen el límite de velocidad pueden afrontar multas de entre 100 y 600 euros, y perder entre 2 y 6 puntos del carnet de conducir. En estos tramos, en ambos sentidos, el límite de velocidad es de 50 kilómetros por hora.
En la misma zona hay otros dos radares de este mismo tipo: uno con doble sentido en la A-5 (1.735 metros) , y otro en la avenida de Córdoba en sentido salida, en un tramo de 1.026 metros.