La dignidad de un inocente en la cárcel, la historia de Ahmed Tommouhi: "No aceptó ni el indulto porque eso lo culpabilizaba"
El periodista Braulio García Jaén repasa en La Brújula el caso Ahmed, condenado injustamente durante casi dos décadas, y denuncia una cadena de fallos judiciales que arrastraron también a otro inocente hasta la muerte en prisión.
Rafa Latorre entrevista en La Brújula al periodista Braulio García Jaén, que ha investigado durante años el caso de Ahmed Tommouhi , uno de los mayores errores judiciales en España. La reciente decisión del Tribunal Supremo de reconocer su inocencia y concederle una indemnización reabre un caso marcado por negligencias, pruebas ignoradas y una larga batalla por la verdad.
Una vida destrozada por un error judicial
García Jaén explica que la indemnización llega tarde y no compensa el daño causado, aunque sí permite a Tommouhi rehacer parcialmente su vida. "Le permite por fin poder, de alguna forma, amueblar su vida", señala, subrayando que uno de sus mayores anhelos es reencontrarse con su familia tras décadas separado de ellos.
El periodista recuerda el impacto humano del caso, con una hija que llegó a afirmar que no reconocería a su padre si se lo cruzara por la calle. Una consecuencia directa de una condena basada fundamentalmente en reconocimientos visuales, sin pruebas concluyentes.
Pruebas ignoradas y decisiones clave
Uno de los aspectos más graves, según el entrevistado, fue la gestión de las pruebas desde el inicio del proceso. Aunque no se practicaron pruebas de ADN, sí existía un análisis que exculpaba al acusado y que nunca fue tenido en cuenta por el tribunal.
"Margarita Robles no aceptó volver a citar a los peritos", explica García Jaén, lo que impidió que se incorporara una prueba clave. A su juicio, este fue el primero de una cadena de errores que derivaron en condenas de más de 100 años por delitos que nunca se cometieron.
Una sentencia "incomprensible"
El periodista también carga contra la decisión de la Audiencia Nacional de denegar inicialmente la indemnización. La califica como "una sentencia completamente infame" y asegura que generó un rechazo generalizado tanto entre juristas como en la opinión pública.
Según relata, numerosos expertos consideraron el fallo insostenible, y la reacción social fue masiva al difundirse el caso, lo que evidenció la percepción general de injusticia.
La dignidad de Ahmed Tommouhi
Uno de los elementos más impactantes del testimonio es la actitud del propio Tommouhi durante su estancia en prisión. García Jaén destaca que nunca aceptó beneficios penitenciarios ni un posible indulto.
"No aceptó ni el indulto ni los beneficios penitenciarios", afirma, porque consideraba que esas medidas estaban pensadas para culpables. Su objetivo siempre fue que se reconociera su inocencia.
El periodista subraya la coherencia moral del protagonista, incluso en situaciones extremas, como cuando agredió por error a otro preso al que confundió con el verdadero culpable y posteriormente fue a pedirle disculpas.
El otro inocente olvidado
La entrevista también pone el foco en Abderramán Mounir, el otro condenado por el caso, que murió en prisión sin ver reconocida su inocencia. García Jaén confía en que su caso pueda revisarse.
"Espero que el Tribunal Supremo reconozca la inocencia de un hombre que murió siendo inocente en la cárcel", afirma, recordando que el recurso de revisión no tiene plazo y podría abrir la puerta a la reparación.
Una historia que llegará a la pantalla
El caso será llevado próximamente a una serie documental producida por Atresmedia, basada en la investigación del propio García Jaén. El objetivo, explica, es dar a conocer una historia que refleja tanto el fallo del sistema como la resistencia de quien luchó por demostrar su inocencia.