El dardo de Javier Caraballo a Ana Redondo por la polémica de las pulseras antimaltrato: "Es un insulto a la inteligencia"
El periodista de El Confidencial critica en la tertulia de Más de uno la actitud del Gobierno ante los fallos del sistema de protección a víctimas de violencia machista.
“El problema no es solo la pulsera, es el patrón”, ha afirmado Javier Caraballo en la tertulia de Más de uno, refiriéndose a la manera en la que el Gobierno ha gestionado el fallo del sistema de geolocalización que protege a las víctimas de violencia machista. Para el periodista de El Confidencial, este caso revela una forma de actuar repetida: “Cuando se advierte un problema, no se atiende. Cuando el problema persiste, se oculta. Y cuando ya no se puede negar, se dice que es un bulo”.
Caraballo ha recordado que el Observatorio contra la Violencia Doméstica ya había lanzado alertas previas sobre el funcionamiento defectuoso de las nuevas pulseras tras el cambio de proveedor, pero no se actuó. “No atendieron a ningún consejo, y cuando las disfunciones se confirmaron, tampoco dijeron nada”, ha criticado.
El periodista ha lamentado que durante meses no se hiciera pública una situación que afectaba directamente a la seguridad de mujeres con órdenes de alejamiento activas. “Me sorprende que los diferentes agentes no hayan puesto el grito en el cielo públicamente. Nos enteramos el jueves pasado cuando lo publicamos en El Confidencial, pero esto se sabía desde hace tiempo”, ha asegurado.
Caraballo se ha mostrado especialmente duro con las declaraciones recientes de la ministra de Igualdad, Ana Redondo, quien negó los fallos tachando la información de “bulo”. Caraballo ha calificado estas palabras de “insulto a la inteligencia” y ha señalado que este tipo de respuesta institucional mina la confianza ciudadana: “Genera desconcierto, pánico y desprotección en las víctimas”.
La gravedad del asunto, a juicio de Caraballo, no reside solo en el fallo técnico, sino en la negligencia política: “Esto exige dimisiones. No se puede banalizar la seguridad de mujeres que ya han dado el paso de denunciar”.
“Hace falta rigor, transparencia y responsabilidad. No bastan los mensajes, hay que garantizar que los mecanismos de protección funcionen y se supervisen con seriedad”, ha terminado subrayando en su intervención.