La primera forma que recomienda la policía es tocar el billete. Con ello se podrá saber si es una falsificación en un primer momento por el material, ya que debe ser fuerte y resistente, y la impresión con relieve que podemos encontrar en los bordes, en el número grande y en las letras.
En segundo lugar, girar el billete de forma que el número en color esmeralda produzca un reflejo que se desplaza en sentido vertical además de cambiar el color a un tono azul oscuro. A su vez, podremos ver una de las ventanas que muestra unas líneas multicolores que rodean al número del valor del billete y en su reverso los números de esta cuantía.
Por último, y la prueba definitiva que hará considerar un billete de curso legal o ilegal es mirar el trasluz. Con esto podremos localizar tres elementos como una marca de agua con el retrato de Europa (princesa de la mitología griega que es raptada por Zeus), otra ventana que muestra el retrato de Europa por ambos lados y la banda de seguridad.
Esta práctica estará tipificada en el Código Penal donde estará castigado con una pena de ocho a doce años de prisión con multa al que "altere la moneda o fabrique moneda falsa", "el que exporte moneda falsa o alterada o la importa a España o cualquier otro Estado miembro de la Unión Europea" y "el que transporte, expenda o distribuya moneda falsa o alterada con conocimiento de su falsedad".
Por otra parte, si te llega un billete de 20 euros falso y lo circulas podría albergar una pena de uno a tres meses, con una relación de cantidad de 4 euros de cuota diaria.