CALOR

Cómo el calor puede afectar a tu estado de ánimo

Las altas temperaturas no solo alteran nuestra rutina diaria, también afectan directamente nuestro bienestar emocional y mental.

Tomás Sanjuán

Madrid |

La AEMET ya pronóstica la fecha en la que llegará el calor extremo | EFE / Rafa Alcaide

Las temperaturas extremas no solo alteran nuestra rutina diaria, también afectan directamente nuestro bienestar emocional y mental. Según diversos estudios, el calor intenso genera irritabilidad, ansiedad, fatiga y dificultades cognitivas.

1. Irritabilidad y agresividad

Altas temperaturas elevan los niveles de cortisol, la hormona del estrés, lo que desencadena mayor tensión, impaciencia y reacciones agresivas, incluso en personas sin predisposición a ello.

2. Sueño deficiente

Dormir en ambientes cálidos afecta la calidad del descanso. Las noches cálidas alteran el ciclo del sueño y reducen melatonina, lo que produce insomnio, cansancio crónico y dificultad para concentrarse.

3. Dificultades cognitivas

La falta de sueño y el calor dificultan la memoria, atención y toma de decisiones. Estudiantes y trabajadores muestran bajo rendimiento cuando trabajan con temperaturas superiores a los 24–25 °C.

4. Desequilibrio químico y neuroquímico

La exposición prolongada al calor altera los neurotransmisores. Aumenta la serotonina y el cortisol, lo que puede exacerbar la ansiedad y la irritabilidad. Además, la deshidratación agrava este fenómeno, afectando estado emocional y concentración.

Cuidados y recomendaciones

  • Mantente bien hidratado: El agua y alimentos ricos en líquido (sandía, melón, fresas) ayudan a combatir la deshidratación emocional.
  • Mejora el descanso nocturno: Utiliza ropa y ropa de cama frescas (preferiblemente de algodón), mantén ventilada o climatizada la habitación.
  • Evita las horas punta: Reduce actividad física o mental intensa durante las franjas de máxima temperatura. Opta por la mañana temprano o la noche.
  • Espacios frescos o sombreados: Busca lugares frescos o ventilados durante el día. Refugiarse en zonas verdes o interiores con sombra puede reducir la sensación de sofoco.
  • Precaución con medicamentos: Quienes toman psicotrópicos (litio, antipsicóticos, antidepresivos) deben estar alerta ante el riesgo de deshidratación o intoxicación térmica; consúltalo con tu médico.