El pasado 28 de abril España vivió una de las situaciones más inquietantes que se recuerdan. El gran apagón dejó sin luz, Internet y cobertura a millones de personas que vivieron momentos de mucha tensión y miedo al no poder regresar a sus casas, comunicarse con sus seres queridos o, incluso, quedarse durante horas atrapados en los ascensores de sus trabajos o viviendas.
La inquietud ha vuelto en los últimos días después de que Red Eléctrica Española (REE) advirtiera de "variaciones bruscas de tensión en la red peninsular" que, aunque dentro de los márgenes permitidos, podrían "desencadenar potencialmente desconexiones de demanda y generación".
Ante las informaciones publicadas que hicieron saltar todas las alarmas, desde la cuenta de 'X' de la compañía quisieron lanzar un mensaje de tranquilidad asegurando que desde Red Eléctrica no habían hablado de riesgo de apagón ni inminente ni generalizado. "Hemos observado recientemente variaciones de tensión que deben evitarse, pero que no han supuesto riesgo de suministro por haber estado dentro de los límites admisibles", aseguraban.
"Por eso, desde el operador del sistema hemos actuado como siempre, proponiendo en los últimos días las medidas que consideramos necesarias para reforzar la robustez del sistema eléctrico. El objetivo de estas medidas concretas es reducir estas dinámicas que han empezado a aparecer por la evolución que el sistema está experimentando", explicaban.
Tras el apagón del 28 de abril se dispararon las búsquedas del kit de supervivencia que la Unión Europea recomendaba tener ante casos como este, así como consejos y recomendaciones que había que seguir para evitar que una nueva situación como esta nos volviese a pillar desprevenidos.
Ante un posible nuevo apagón, Bruselas recomienda tener lo siguiente:
Asimismo, se recomienda evitar desplazamientos en la medida de lo posible, ya que el caos en las carreteras por la falta de luz puede ocasionar accidentes de tráfico. No obstante, es recomendable tener el depósito del coche lleno por si hiciera falta utilizar el vehículo.
La Comisión Europea también aseguró que las primeras 72 horas tras un gran apagón son vitales para la supervivencia, ya que es ese tiempo el que suelen emplear los servicios de emergencias para organizarse. Por lo que en caso de que se tarde más en acceder a una zona afectada, estar bien organizado y tener recursos propios es clave para aguantar antes de que lleguen los efectivos de rescate.