Las ciudades ponen coto a las despedidas de solteros ante el aumento del "desparrame": "No es fácil convivir con la imagen de un señor en paños menores atado a una farola"
La mayoría de las despedidas no se pasan de la raya, pero hay tantas que con un pequeño porcentaje que se vaya de madre, ya dejan las calles inundadas de ruidos, gritos, suciedad y borrachera.
Madrid |
España celebra cada año alrededor de 300.000 despedidas de soltero y de soltera y ahora nos encontramos en temporada alta porque viene la época de las bodas. Los viernes por la tarde, muchas ciudades en España se llenan de grupos de jóvenes disfrazados y dispuestos a todo, pero que no siempre —y eso es un problema— respetan las normas de convivencia.
La mayor parte de las despedidas, en realidad, no se pasan de la raya, pero hay tantísimas que con un pequeño porcentaje que se vaya de madre ya tenemos las calles inundadas de ruidos, gritos, suciedad, borrachera, etc. Y muchas veces, esto empieza ya en los aviones, en los trenes o en los autobuses en los que viajan.
Multas por comportamientos incívicos
Lo malo es que no la olvidan los que se van a casar, pero tampoco los ciudadanos que se cruzan con ellos. Por eso, muchas ciudades han redactado normas que multan los comportamientos incívicos. El último ayuntamiento que está trabajando en una ordenanza para regular esto es Zaragoza, pero hay muchos que lo han ido haciendo a lo largo de los últimos años. Allí, tienen un desmadre habitual en la zona de ocio a la que llaman 'El Tubo', la más conocida para tapear y para el ocio.
Emilio Peña es el presidente de la Asociación de Establecimientos de 'El Tubo ': "Aparte de las vestimentas que llevan, los cánticos que profieren, cuando ya van un poco alegres, se ponen hasta violentos algunos. No hay que generalizar porque hay gente que hace despedidas de aplauso, que simplemente va con sus camisetas, consume y está como una persona normal . Al final, regular todo esto es necesario porque convivimos".
"No se admiten despedidas por lo que pueda pasar"
En León tienen hasta un cartel que dice "No se admiten despedidas por lo que pueda pasar". El año pasado se modificó la ordenanza para prohibir la exhibición de elementos y artículos de índole sexual, aunque es verdad que hace tiempo que no se ven muñecas hinchables porque era algo "lamentable".
José Antonio Díaz es el alcalde y dice que despedidas sí, pero que dentro de un orden: "Nadie puede entender que nosotros prohibimos las despedidas de soltero porque no podemos atentar contra los derechos y libertades de las personas, pero sí poner hincapié en que se guarden unas conductas que no alternen ni la buena convivencia ni el decoro y que tampoco afecten de una manera importante a lo que es el objetivo esencial de esta ciudad: atraer un turismo de calidad".
Es lo que le pasa a las ciudades, que luego hay un turismo que no quiere acercarse por ahí para no tener que encontrarse con ese follón que hay por la calle.
"Logroño ya no exporta vino, importa vejigas descontroladas"
Otro lugar donde se concentran las despedidas es Logroño, en concreto, la calle Laurel, la del tapeo y los vinos, y sucede que hay mucho follón por las calles, pero que luego ese desparrame se extiende por todo el centro de la ciudad. Iratxe Apesteguia es portavoz de la Asociación Vecinal Demanda Casco Antiguo: "Cantar, gritar, esparcen basuras, suben a balcones, rompen papeleras, orinan en calles y portales. No es fácil convivir con la imagen de un señor en paños menores atado a una farola frente a la Concatedral mientras sus amigos le hacen fotos como si fuera patrimonio cultural. Logroño ya no exporta vino, importa vejigas descontroladas".
España, potencia receptora de despedidas
Somos una potencia receptora de despedidas porque mola mucho España y los destinos elegidos varían según la época del año. Lo cuenta Javier Medina, cofundador de Paradise Events, que las organiza por toda España: "De marzo a mayo, podemos decir que las ciudades favoritas son más interiores, buscar planes en fincas y hacer actividades de paintball, humor amarillo, comer allí, barbacoa. A finales de mayo, junio, julio y septiembre, los lugares de costa son los más solicitados: Mojácar, Alicante, Valencia, Benidorm, Gandía, Málaga, Cádiz".
"Antiguamente, las despedidas de soltero y soltera estaban más enfocadas a la fiesta; había muchos restaurantes temáticos dentro de las discotecas. La gente lo que buscaba eran los típicos shows de boys, strippers, restaurantes eróticos, cena, discoteca y copas. Se bebía mucho más, había un poco más de desfase y había vida nocturna", asegura el gerente de Tudespedida.com, Iván García.
Del desfase al tardeo y los planes diurnos: los cambios en las despedidas
Aunque García reconoce que está un poco mejor la cosa. Asegura que hay más tardeo y planes diurnos y cada vez menos diferencias entre las despedidas de chicas y de chicos: "Hoy en día es poco habitual que haya planes muy diferenciados. Sí es cierto que hay preferencias para grupos de chicos de actividades de karting, paintball, incluso algunos que hacen capeas. Las despedidas de chicas sí están más asociadas a despedidas que son más urbanas, más de limusinas, talleres, etc".
Despedidas mixtas empieza a haber cada vez más y grupos de amigos de ambos. Va quedando atrás lo de fastidiar al novio o la novia: rasparle una ceja, emborracharle en un tren con destino desconocido. Los amigos les siguen disfrazando, pero con atuendo más humorísticos que humillantes.