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Las avispas pican más en verano: qué hacer y cuándo acudir al médico

Aunque en la mayoría de los casos todo queda en una hinchazón pasajera, entre un 5 % y un 10 % de la población puede llegar a sufrir consecuencias serias, incluso potencialmente mortales.

Samuel de la Fuente

Madrid |

Las avispas pican más en verano: qué hacer y cuándo acudir al médico | Pexels

Cuando llega el verano y suben las temperaturas, hay un invitado que nunca falla, la avispa Más allá del susto, su picadura puede provocar síntomas muy adversos. Entre un 5 % y un 10 % de la población puede llegar a sufrir consecuencias serias, incluso potencialmente mortales, según advierten desde Quirón Salud. Y lo preocupante es que muchos casos podrían pasar desapercibidos, ocultos bajo diagnósticos de muerte súbita sin causa clara.

¿Por qué pican las avispas?

La explicación es más sencilla de lo que parece, lo hacen pare defenderse. Y no se cortan. A diferencia de las abejas, las avispas pueden picar varias veces seguidas porque pierden el aguijón. Además, hay que tener cuidado con lo que llevamos encima: perfumes intensos, ropa muy colorida, bebidas azucaradas o ciertos alimentos pueden atraerlas como un imán, según Cinfa Salud.

Cuando una avispa clava su aguijón, introduce veneno en la piel. Eso activa una respuesta inmediata: dolor agudo, enrojecimiento, picor y una hinchazón que suele extenderse entre cinco y diez centímetros. Pero si la persona es más sensible o la picadura se ha producido en una zona más delicada como la cara o el cuello, los síntomas pueden durar varios días y agravarse.

La alergia el peligro real

El mayor riesgo llega cuando entra en juego la anafilaxia, una reacción alérgica severa que puede ser letal si no se trata a tiempo. Desde urticaria generalizada, hinchazón en los ojos, dificultad para respirar, caída de tensión o pérdida de conciencia… los síntomas pueden avanzar rápidamente hasta provocar un shock anafiláctico.

El veneno de la avispa contiene proteínas que en algunas personas activan una respuesta inmunitaria descontrolada. Basta una sola picadura para desencadenar un colapso. En estos casos, lo primero es llamar al 112 y, si se dispone de autoinyector de adrenalina, aplicarlo cuanto antes. Mientras llegan los servicios de emergencia, hay que iniciar la reanimación cardiopulmonar si no hay pulso o respiración.

¿Qué hacer justo después de la picadura?

Si has tenido la mala suerte de haber recibido una picadura de una avispa, es recomendable llevar a cabo los siguientes pasos:

  • Aléjate inmediatamente del lugar: la avispa ha liberado feromonas que podrían atraer a otras.
  • Lava bien la zona con agua fría y jabón.
  • Aplica hielo envuelto en un paño fino durante unos minutos.
  • Usa antisépticos suaves y retira anillos si la picadura está en una extremidad para evitar presión por la hinchazón.
  • También puedes tomar paracetamol si te duele, un antihistamínico oral para el picor o aplicar crema con corticoides para calmar la zona. En la mayoría de los casos, con esto basta.

¿Por qué duele tanto?

El secreto está en la mezcla química que la avispa inyecta: proteínas, enzimas y compuestos neuroactivos. Uno de los ingredientes estrella es la histamina, que provoca una reacción inflamatoria intensa. Esa presión sobre los nervios cercanos es la culpable del escozor y del dolor punzante.