NUEVAS MODAS

Aprender idiomas para pedir el desayuno: la fiebre del café de especialidad con 'flat white', pistacho y tarta de limón

La moda de estos locales, que abarcan desayunos a precios desorbitados y cafés de alrededor de seis euros, responde a unos requisitos que estas tazas deben cumplir para considerarse de especialidad.

María Baraza

Madrid |

Flat White, Caffe Latte, Macchiato... son muchas las variantes de cafés de especialidad (o speciality coffee para los más modernos) que se están popularizando al pedir un café. Sobre todo, para comprarlo y que este pequeño vaso de papel con tapa pueda actuar como un accesorio más en nuestro día. La irrupción de este fenómeno ha transformado las mañanas de café con leche en cafeterías sin mesas y con vasos de cartón para un público, mayoritariamente, internacional que busca creaciones cafeteras extravagantes con pistacho, tarta de limón o cardamomo donde, además, entender la carta requiere un gran dominio de los idiomas.

En el programa Julia en la onda de Onda Cero han comentado este tema, ya que, en los últimos años se han abierto muchas acfeterías de cafés de especialidad dejando como anticuado o vintage la cafetería de toda la vida. Ahora, la diferencia es que el café tiene que hacerse en base a un método y con unos requisitos concretos que dictamina la Specialty Coffee Association (SCA). Básicamente, unos sumillers catan y diferencian el origen, la trazabilidad, el tueste, la manera de servirlo y preparar así el 'nuevo café'.

Una fiebre que se podría calificar como la 'fiebre del grano', la cual no solo arrasa en locales de moda con tazas y tostadas a precios de oro y que oscilan en torno a los seis euros, sino que ha entrado en las casas de fanáticos que intentan llevar a cabo el proceso del speciality coffee en sus cocinas. Unos apasionados que ahora pretenden controlar la cafetera italiana deshaciéndose así de los churros, la tostada con jamón y el café con leche para pasarse al Caramel Macchiato con leche de almendra.

Ni barras ni mesas: un café como complemento

La moda para tomar café ha llegado a tal punto que en los locales de café de especialidad ya no existen barras ni mesas. Como comentan en Julia en la onda, "te dan un vaso de papel y andando". El auge de estos establecimientos, la mayoría minúsculos, están enfocados mayoritariamente al take away y refleja el cambio cultural del consumidor. Ahora, se prioriza la rapidez frente a un momento de descanso o un 'ritual' mañanero antes de entrar a trabajar.

Una práctica en la que el molinillo se ha convertido en una pieza fundamental y donde pedir un café con leche (cuando antes pedirlo con leche sin lactosa ya era una extravagancia) se ha transformado en un catálogo de miles de opciones para pasar una experiencia gastronómica.