Trump afirma que "Irán realmente quiere un acuerdo" y podría cerrarse en días
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado hoy que Irán está ansioso por alcanzar un pacto y que las negociaciones podrían fructificar en los próximos cinco días, tras conversaciones que han evitado ataques contra su infraestructura energética.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado hoy que Teherán muestra un interés claro por alcanzar un acuerdo nuclear que evite bombardeos a sus centrales eléctricas, en pleno bloqueo del Estrecho de Ormuz que tensiona los mercados globales de crudo.
Las declaraciones, realizadas en Florida, reavivan la esperanza de desescalada tras cuatro semanas de conflicto abierto entre Israel, Irán y sus aliados.
Optimismo negociador en medio de la tensión
Trump ha realizado estas afirmaciones en declaraciones a la prensa en Florida, donde ha extendido un ultimátum previo de 48 horas para que Irán reabra el Estrecho de Ormuz, dándole ahora cinco días adicionales antes de posibles bombardeos a centrales eléctricas iraníes. "Irán realmente quiere llegar a un acuerdo", ha asegurado el mandatario, que ha ordenado posponer las operaciones militares tras "conversaciones productivas" con Teherán.
El anuncio llega en la cuarta semana de un conflicto que ha tensionado los mercados energéticos globales, con Irán bloqueando el Estrecho de Ormuz y respondiendo con amenazas de ataques a infraestructuras más allá de Oriente Medio. Trump ha revelado que las charlas involucran a "un hombre muy respetado" del régimen iraní y que ya hay "puntos clave de acuerdo", incluyendo el compromiso de Teherán de no desarrollar armas nucleares.
Condiciones clave: uranio y fin del programa nuclear
El presidente ha sido tajante sobre las exigencias estadounidenses: "No van a tener un arma nuclear, eso es el número uno, dos y tres", ha repetido Trump, añadiendo que cualquier pacto implicaría que EE.UU. se haría cargo directamente del uranio enriquecido de Irán.
"Si tenemos un acuerdo con ellos, es sencillo: iremos y lo tomaremos nosotros mismos", ha declarado, insistiendo en que Washington busca "no enriquecimiento" y la eliminación total de cualquier posibilidad nuclear en la República Islámica.
Aunque Trump ha evitado detalles sobre el interlocutor iraní, ha desmentido las acusaciones de Teherán de que las declaraciones buscan solo calmar los mercados petroleros, afirmando que las negociaciones son reales y avanzadas.
Reacciones contradictorias y contexto bélico
Irán ha negado de inmediato cualquier diálogo formal, con su portavoz de Exteriores, Esmaeil Baghaei, calificando las palabras de Trump como un intento de influir en los precios del petróleo y distraer de los desafíos para EE.UU. e Israel. Teherán mantiene su postura de no reconocer contactos directos mientras continúa con misiles contra Israel y amenazas de escalada.
El optimismo de Trump contrasta con la escalada reciente, que incluye ataques israelíes en Líbano y bombardeos iraníes en el centro de Israel, en un conflicto que ha durado cuatro semanas y afectado los suministros energéticos globales.
El presidente ha vinculado el posible pacto también a un "cambio de régimen serio" en Irán, aunque sin concretar plazos más allá de los cinco días concedidos.