Carlos Molina Martín-Moreno | Europa Press
Madrid |
A la ofensiva del régimen de Netanyahu y el bloqueo de la entrega de ayuda humanitaria al enclave palestino se le suma otro problema. Las autoridades de la Franja de Gaza, las cuales están controladas por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), acaban de anunciar una situación médica "sin precedentes".
Entre junio y julio se han registrado 45 casos de parálisis facial aguda. Según ha anunciado el Gobierno gazatí en su canal de Telegram, "debido a la falta de capacidades de diagnóstico, estos casos podrían ser de poliomielitis o del síndrome Guillain-Barré".
"Este aumento se debe a las catastróficas condiciones sanitarias y ambientales a las que hace frente la población de la Franja de Gaza, incluida la contaminación de las aguas, el colapso de los sistemas de residuos, la acumulación de basura y la propagación de enfermedades infecciosas, además de la malnutrición y una inmunidad débil", ha explicado.
La parálisis flácida aguda, caracterizada por una pérdida de tono muscular que reduce o impide el movimiento, es el síntoma más común de la poliomielitis -polio-. Por su parte, el síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad poco frecuente en la que el sistema inmunológico del paciente ataca los nervios periféricos.
Ante esta situación, el Gobierno de la Franja reclama a la comunidad internacional y a los organismos mundiales que "intervengan inmediatamente para detener la agresión israelí, salvar el colapsado sistema sanitario y mejorar las condiciones de vida", un día después de elevar a más de cien muertos por hambre en Gaza, incluidos 80 niños.
La ofensiva contra Gaza, lanzada en respuesta a los ataques del 7 de octubre de 2023 --que dejaron unos 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según el Gobierno israelí--, ha dejado hasta la fecha más de 59.100 palestinos muertos, tal y como han denunciado las autoridades del enclave palestino, si bien se teme que la cifra sea superior.