RUSIA

Putin anuncia que el Ejército ruso ha recibido el primer misil hipersónico Oréshnik

El Oréshnik, presentado por Putin en 2018 como parte del repertorio de armas rusas "sin parangón en el mundo", alcanza velocidades de entre Mach 10 y 3.000 metros por segundo.

Samuel de la Fuente

Madrid |

Putin anuncia que el Ejército ruso ha recibido el primer misil hipersónico Oréshnik | EuropaPress

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha anunciado este jueves la incorporación del primer misil balístico hipersónico Oréshnik al arsenal de las fuerzas estratégicas del país. Se trata de un sistema de armamento de nueva generación que, según el Kremlin, ya está operativo y marca un nuevo hito en la carrera tecnológica armamentística con Occidente.

"Ya está en servicio con las tropas"

Durante una comparecencia televisada desde la región de Valaam, y acompañado por el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, Putin afirmó: "Hemos producido el primer equipo en serie Oréshnik, el primer misil en serie. Ya está en servicio con las tropas".

Lukashenko, por su parte, confirmó que su país se prepara para recibir este armamento. "Este año planeamos concluir las obras", en referencia a las infraestructuras necesarias para albergar estos misiles en territorio bielorruso a partir de 2026.

Una nueva generación de misiles indetectables

El Oréshnik, presentado por Putin en 2018 como parte del repertorio de armas rusas "sin parangón en el mundo, alcanza velocidades de entre Mach 10 y 3.000 metros por segundo, lo que lo hace extremadamente difícil de interceptar por cualquier defensa antiaérea actual.

Los expertos rusos señalan que puede portar ojivas nucleares y que cuentan con al menos seis cabezas de guiado independiente, capaces de alcanzar objetivos a miles de kilómetros con un margen de error apenas unas decenas de metros.

Ensayos sobre Ucrania y tensión con la OTAN

En noviembre de 2024, Rusia ya probó el Oréshnik sin carga explosiva contra una fábrica militar en la región ucraniana de Dnipropetrovsk. Aunque no hubo víctimas, el lanzamiento fue interpretado como una clara demostración de fuerza y capacidad de precisión.

La llegada oficial de este misil al arsenal ruso reaviva la tensión con la OTAN y consolida la postura de Moscú en su estrategia de disuasión avanzada.

El despliegue previsto en Bielorrusia no hace, sino reforzar ese mensaje. Para muchos analistas, este paso forma parte de una nueva "Guerra de las Galaxias", pero con escenarios reales y consecuencias geopolíticas inmediatas.