CUMBRE OTAN 2025

OTAN: la extraña cumbre

España no es el único país que piensa que el 5% es más de lo que se puede permitir sin tocar las pensiones o la seguridad social. Bélgica o Italia piensan también que el gasto militar no debe romper "la cohesión social", pero no hacen tanto ruido como España.

Jacobo de Regoyos

Madrid |

Imagen de archivo. Bandera de la OTAN | Getty Images

Esta iba a ser una Cumbre limpia y reluciente, la del aumento del gasto en la UE a cambio de garantizarse la continuidad del compromiso norteamericano a este lado del Atlántico. Un momento para mostrar unidad mientras los flashes de las cámaras retratan blancas sonrisas en la foto de familia, confirmando que, "la mayor alianza de la historia", 75 años después, estaba lista y reforzada para durar otros 75 años. Pero al final acabará siendo una Cumbre como las otras, con su lote de accidentes y rencillas, en la que Zelenski pasó a un segundo plano, la amenaza iraní robó algunos titulares y España se ganó la mirada furibunda de Trump.

Cuestión de dinero

"España es un problema en lo que respecta al gasto de la OTAN" ha dicho el presidente de EE. UU. nada más embarcarse esta tarde en dirección a La Haya. Está claro que ya le han contado, o ha leído, lo que no para de repetir nuestro Gobierno, sea por boca de un ministro o del mismo Pedro Sánchez: que no vamos a gastar más de un 2,1% en defensa. Es decir, que nos vamos a quedar en el compromiso de Cardiff del 2014 de llegar al 2% en el 2024 pero con un año de retraso.

España no es el único país que piensa que el 5% es más de lo que se puede permitir sin tocar las pensiones o la seguridad social. Bélgica o Italia piensan también que el gasto militar no debe romper "la cohesión social", pero no hacen tanto ruido como España. Saben que el plazo es muy largo, hasta el 2035, que Trump no va a estar siempre ahí y que mejor no moverse por si no sales en la foto.

No es el caso de España, que seguramente, por razones de política interna, ha preferido moverse. Veremos, cuando aterrice, qué palabras tiene para nuestro país el actual inquilino de la Casa Blanca, pero las que ya ha pronunciado en el avión permiten suponer que, esta vez, Pedro Sánchez ha conseguido… si no un encuentro bilateral como sería su deseo… al menos llamar su atención.

Guerra de cifras

Para entender esto de los porcentajes hay que entender que la OTAN ha decidido hacer más asumible ese 5% incluyendo ahí un 1,5% que no es gasto en barcos y aviones de guerra sino en mejores carreteras para que transiten los tanques por ellas, protección de oleoductos, control de fronteras o ciberseguridad. Es una cesta donde cabe casi todo, para que se pueda cumplir con facilidad. El resto, el 3,5%, si es gasto puro en defensa.

En la declaración final se dice que para cumplir los “objetivos de capacidades”, es decir, las misiones que la OTAN ha asignado a cada país, hará falta, se estima, el 3,5%. Más el 1,5%. Es decir, en total el famoso 5%.

Lo que España dice es que, mediante su intensa correspondencia de los últimos días con el secretario general, ha logrado que quede asumida la interpretación que hace Madrid, a saber, que lo importante no es llegar al 5%, sino cumplir con esos objetivos dedicando el porcentaje que haga falta, que según España es el 2,1% (más el 1,5% que hemos dicho antes en gasto de seguridad blando).

El secretario general de la OTAN ya ha contradicho a nuestro gobierno insistiendo en que, según sus servicios, España no va a tener más remedio que gastar el 3,5% más el 1,5% en gasto de seguridad blando, lo que suma de nuevo el famoso 5%. Pero que de todas formas en el 2029 veremos quién tiene razón cuando se haga una revisión de por dónde vamos.

De esta forma, una y otra parte dicen tener razón mientras suscriben el mismo texto… y asunto teóricamente cerrado. Hasta que Trump ha dicho eso de que "España es un problema en lo que respecta al gasto de la OTAN" antes de subirse al avión. Y ahora nadie sabe lo que va a pasar.

Ucrania descafeinada

El presidente ucraniano está en La Haya, pero su participación se limita a la cena previa a la Cumbre que mantendrán esta noche los Estados miembros de la Alianza, algo mucho menor que lo conseguido en anteriores cumbres. Y es que no se lleva bien con Trump, a pesar de que ha conseguido cerrar un encuentro con él mañana (algo que no logró tener al final en la última reunión del G7 en Canadá).

Zelenski sabe que no corren ahora tan buenos tiempos para él en la Alianza Atlántica como en años anteriores. Por ejemplo, en la Cumbre anual de Washington del año pasado, cuando se dijo en la declaración final que "el camino de Ucrania a la OTAN es irreversible".

Los EE. UU. actuales no ven realista el ingreso de Kiev en la Alianza porque saben que no es compatible con un acuerdo con Rusia, que acabe con la guerra, y quieren que acabe.

Eso no quiere decir que este país no siga recibiendo ayuda para continuar la guerra y llegar a las negociaciones finales, cuando lleguen, en la mejor situación posible. O que algunos miembros de la Alianza no piensen que cuando Trump no esté en la Casa Blanca no se pueda retomar el tema de su ingreso. Pero ahora mismo, no es una opción. Así que Zelenski pasará previsiblemente por las cumbres OTAN de la era Trump como un "extraño" invitado, que no sabe muy bien qué sitio ocupar.

Irán, Israel y 'la guerra de los 12 días'

Y luego está el otro no-invitado de esta Cumbre, el que se ha colado en la fiesta: el programa nuclear iraní y los bombardeos cruzados entre Irán, por un lado, e Israel y EE. UU. por otro.

Ningún miembro de la Alianza está dispuesto a decirle a Trump claramente que su ataque las instalaciones iraníes es ilegal desde el punto de vista de la legalidad internacional, ni siquiera el presidente galo Emmanuel Macron, que lo ha escrito en la red social X. Todos responderán, si se les pregunta, de la misma forma que lo ha hecho el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, en la rueda de prensa de hoy previa de la Cumbre: que lo único que le importa es que Irán no tenga una bomba nuclear.

Aquí no son sus aliados atlánticos los que van a poner en apuros a EE. UU., sino su eterno aliado en Oriente Medio, Israel, porque cuando ya había anunciado una tregua que podría significar el final de lo que acababa de bautizar orgullosamente como "la guerra de los 12 días" se ha enterado de que Tel Aviv iba a seguir bombardeando esgrimiendo que Irán había roto la tregua y ha dado rienda suelta a su temperamento en la red Truth social exclamando, así, en mayúsculas, "DO NOT DROP THOSE BOMBS. IF YOU DO IT IS A MAJOR VIOLATION, BRING YOUR PILOTS HOME, NOW!" ("NO DEJES CAER ESAS BOMBAS. SI LO HACES ES UNA VIOLACIÓN GRAVE, LLEVA A TUS PILOTOS DE VUELTA A CASA, ¡AHORA!". Firmado, DONALD J. TRUMP. PRESIDENT OF THE UNITED STATES. Por si hubiera alguna duda.

Así que lo que dé de sí esta cumbre va a depender también de la continuación de este mensaje una vez aterrice.

Rutte nació en La Haya, y gobernó los Países Bajos desde esta capital durante 14 años. Por ella se movía en bicicleta saludando a sus habitantes con la mano como hacía Jim Carrey en aquella película, "The Truman Show". Por eso ha trabajado tanto para que sea un éxito.

En realidad, a pesar de los inmensos esfuerzos del secretario general de la Alianza -incluido el pacto con España de último minuto- tratándose de Trump, el transitar de la Cumbre solo puede ser impredecible.