Madrid |
La modelo, activista y actriz Hayden Panettiere falleció de manera repentina el pasado 16 de abril, al hallar la policía su cuerpo sin vida en un complejo residencial de Carolina del Sur. Desde entonces, se suceden las informaciones vertidas con el fin de aclarar este trágico suceso.
En el momento del hallazgo, junto a la actriz se encontraba su expareja Brian Hickerson, con quien Panettiere mantuvo una relación intermitente desde 2018 y quien ya fue detenido en el pasado en más de una ocasión por maltratar a la intérprete.
Hace apenas unos días se hizo pública la autopsia, la cual descartaba cualquier indicio de autolesiones o violencia, cobrando fuerza la posibilidad de una sobredosis que habría desembocado en un paro cardíaco. La presencia de Narcan, un medicamento de emergencia utilizado para revertir de forma rápida los efectos de una sobredosis, también alimentaba esta hipótesis.
Hickerson ha decidido romper su silencio a través de un comunicado emitido por su abogado a TMZ, en el que señala que la muerte de Hayden "sigue siendo objeto de investigación", por lo que es importante que la investigación "siga su curso". También ha aprovechado este comunicado para respaldar que, "tal y como se ha informado públicamente, la policía ha confirmado que no había indicios de acto delictivo".
Por su parte, la madre de Panettiere, Lesley Vogel, ya había cargado recientemente contra la pareja de su hija, a quien había señalado como una mala influencia y asegurando que le había hecho perder "el rumbo". De hecho, llegaba a catalogarlo como una persona a la que "llevábamos bastante tiempo intentando deshacernos; estaba en el momento de la muerte, y esa persona era Brian Hickerson", expresó en una entrevista concedida a NBC News.
El cruce de declaraciones entre el entorno directo de Panettiere y su expareja refleja la compleja realidad que atravesaba la actriz en sus últimos meses de vida. Por el momento, las autoridades mantienen abiertas todas las vías de investigación.