Marta García Aller pone el foco en la otra consecuencia del cierre del Estrecho de Ormuz: "Una catástrofe alimentaria global"
La periodista de Más de uno ha alertado del impacto en la producción de alimentos que tendrá el desabastecimiento de fertilizantes, especialmente en los países más vulnerables de África.
Mientras hablamos de prioridad nacional, el estrecho de Ormuz está cerrado. Espera, sí, cerrado. Sigue cerrado desde el domingo. Washington y Teherán empiezan una segunda ronda de conversaciones de paz en Islamabad en las que, más que abrir el estrecho de Ormuz, parecen estar discutiendo quién lo tiene más bloqueado.
El precio de la energía, en vilo. ¿Hasta qué punto podría empeorar? Andamos mirando, entre ataques y reproches cruzados entre Irán y EEUU, cómo suben y bajan las bolsas y cómo sube, solo suben, los combustibles. Pero esto va a empeorar. Las tensiones de nunca acabar en el Estrecho de Ormuz están provocando otra consecuencia de la que apenas hablamos. Hambre. Mucha hambre.
Cientos de millones de personas van a verse afectadas por hambrunas si este conflicto no termina pronto y el petróleo sigue por encima de los 100 dólares. De las negociaciones entre Irán y Estados Unidos dependen también las dimensiones de una catástrofe alimentaria global.
Como por el Estrecho de Ormuz pasan el 35% de los fertilizantes fundamentales para la agricultura, su escasez puede provocar que caiga a la mitad la producción de cereales en África. Y eso significa hambre, mucha hambre. Del petróleo se pueden liberar reservas, de fertilizantes no hay.
Es verdad que no es nuevo. No es nuevo que sean los países más pobres los que más caro pagan la inestabilidad mundial. Pero el caos actual es especialmente cruel. Es una crisis humanitaria global a cámara lenta. El combustible cada vez más caro y la falta de alimentos va a ahogar a los países africanos más vulnerables que empezaban a salir adelante. No van a poder sembrar sin fertilizantes ni importar alimentos con este precio del combustible. Menos comida y más inestabilidad… más conflictos. Y, por tanto, más gente huyendo del hambre y el caos donde puedan encontrar un futuro. Como haríamos cualquiera.
Y mientras tanto, aquí, discutiendo la prioridad nacional. Cuando lo que reduce la inmigración no es la prioridad nacional, sino la prioridad internacional. ¿Y sabes qué la aumenta? ¿Qué aumenta la inmigración masiva? El hambre y las guerras.
¿Moraleja?
Busquemos alguna
solución para esta hambruna