Mónica Oltra dice haber sido víctima de 'lawfare' y que el objetivo de la causa contra ella era sacarla de la política: "Les molestaba"
La exvicepresidenta de la Generalitat Valenciana concede su primera entrevista tras llevar casi cuatro años apartada de la vida política. En Julia en la onda, reconoce que le ha costado mucho dar el paso de volver y, respecto a la causa contra ella, considera que el objetivo no era hacer justicia, sino sentarla en el banquillo para sacarla de la política.
Madrid | (Publicado 17.04.2026 14:03 )
La exvidepresidenta de la Generalitat Valenciana, Mónica Oltra, ha reflexionado en Julia en la ondasobre su regreso a la vida política, tras casi cuatro años apartada de ella, debido a la causa en la que se investiga un presunto encubrimiento de abusos a una menor tutelada y por la que tuvo que dimitir.
En la primera entrevista que ha concedido tras su regreso al foco, Oltra asegura que está "serena" y "en equilibrio", pero sí reconoce que le ha costado mucho dar el paso de regresar a la primera línea por el posible "estrés" que le podía generar: "Me ha costado mucho decidirme por todo lo que comporta, pero curiosamente, pensaba que me iba a generar un estrés que no sabía si iba a poder con él, pero ha sido lo contrario, me ha tranquilizado".
Apertura de juicio oral: la Audiencia de Valencia ordena al juez que reabra la causa
La situación procesal de Mónica Oltra es muy difícil por todos los vaivenes que ha tenido la causa. El centro de todo es un presunto encubrimiento de abusos sexuales de un exmarido de la política cuando era educador en un centro de menores tutelado. El acusado fue condenado a cinco años y actualmente se encuentra cumpliendo dicha condena. Pero la causa contra Oltra se ha alargado en el tiempo.
En abril de 2024, el juez acordó sobreseer provisionalmente la investigación porque no se había acreditado el nivel propio de los indicios. La Audiencia Provincial de Valencia reabre la causa después, en julio de 2024. En diciembre de 2025, la juez vuelve a archivar la causa, pero en febrero de 2026, la Audiencia de Valencia vuelve a abrir la causa y ordena al juez que se abra juicio oral.
"La gente está desorientada porque me dan la enhorabuena pensando que ya está archivado porque lo han hecho muchas veces. El juez incoó el procedimiento abreviado por imperativo legal y cuando el juez dice que no abre juicio oral porque en conciencia piensa que no se debe sentar en el banquillo a alguien sin un sólo indicio -y en este caso no lo hay- la Audiencia lo vuelve a abrir" en contra del criterio no sólo de un magistrado, sino de dos.
"Lo ven dos jueces de instrucción porque el titular se fue de permiso por paternidad, y la jueza sustituta lo vio igual. Pero la Audiencia dice que Gobiérnate, que es una escisión de Vox porque Vox le parecía una derechita cobarde, y España 2000, que es quien lleva la acusación particular, tienen derecho a acusar. Esto es algo que no se puede plantear porque lo que la Constitución dice es que hay derecho a la tutela judicial efectiva. Pero después de cuatro años de investigación, de todas las pruebas que han pedido y se les han otorgado, y de que el juez diga que no hay nada, ¿cómo que hay un derecho a acusar? El derecho a acusar es inquisitorial.
"El objetivo era sacarme de la política"
En su opinión, son muy importantes "los tiempos" en los que se han tomado estas decisiones: "El objetivo era sentarme en el banquillo y sacarme de la política. No era hacer justicia, sino apartar a alguien de la política porque les molesta. Pero si eso les molesta y yo me pliego, habrán ganado y esa fue la fuerza motriz que me hizo ponerme en pie", asegura.
A la pregunta de Julia Otero de si cree que ha sido víctima de un 'lawfare', Mónica Oltra responde con claridad: "No lo creo yo, lo cree toda España, incluso los que lo practican contra mí. La Audiencia Provincial de Valencia también lo sabe, por eso dicen que, independientemente de lo que pase en el juicio, esta gente tiene derecho a acusar. Es que no hay ninguna sola prueba. Es un sinsentido. Este caso se estudiará en las facultades de derecho".
Oltra explica que la persecución contra ella se ha vinculado al momento en el que el Govern del Botánic empieza a revertir la privatización de la Sanidad en Valencia: "Eso y en Servicios Sociales, donde existe mucha privatización y hay mucho dinero en juego. Había muchos intereses y mucha gente que escribía que yo no podía llevar esa gestión, o que no les gustaba porque yo apostaba por la gestión pública. Hubo empresas que dejaron de ganar mucho dinero. Hay intereses económicos detrás".
No se arrepiente de su dimisión: "Son otros quienes tienen que hacerse esa pregunta"
Asegura Julia que, si el objetivo era apartarla de la política, los que la persiguieron ya han ganado porque eso puso fin al Govern del Botànic En opinión de Oltra, "eso debería reflexionarlo más la parte de Ximo Puig, que no tuvieron esto en cuenta cuando forzaron la máquina de la dimisión".
Porque "ellos fueron una parte importante en la dimisión", sobre todo, las declaraciones de Puig diciendo "o dimites o te ceso, dicho en claro". Por eso, ella tomó la decisión "por responsabilidad, porque eso iba a ser una bomba que no se iba a sostener y nadie iba a aguantar esa presión. Pero en el pecado llevaron la penitencia".
Sobre si los suyos la apoyaron, considera que "no supieron sostener en un momento donde había que aguantar los machos. La intervención de la dimisión fue muy corta, pero decía muchas cosas. Y había algo que era lo que más me rompía: que eso se leyera como que en este país no se pudieran hacer políticas de izquierdas y a favor de los más desfavorecidos. Cuando lo vea alguien, dirá que no se puede hacer política y eso tiene como lectura que la política no sirve, lo cual es pasto del fascismo".
Primer acto político tras su regreso
Oltra estuvo este jueves en un acto en el Jardín Botánico de Valencia bajo el eslogan 'No a la guerra, por un mundo ecofeminista', que contó también con la primera dama de Brasil, Janja da Silva; la dirigente de Podemos, Irene Montero; y la ministra de Juventud, Sira Rego, de Izquierda Unida. La exvicepresidenta de la Generalitat afirmó que casos como el suyo contribuyen "a alimentar la antipolítica y el fascismo" porque "en un momento en el que se juzga a las élites blancas, bienestantes y corruptas, esto sirve para decir: "¿Veis cómo todos pasan por los tribunales? ¿Veis cómo todos son iguales? ¿Veis cómo la política no sirve?".
"Y si la política no sirve, entramos en inmersión fascista. Eso es lo que se persigue, en el fondo: que la política no sirva porque, a los hombres blancos, ricos y bienestantes, la política les da igual. Es más, les molesta la democracia", valoró ante el auditorio.
La violencia política es "debilidad del sistema"
En el acto, Sira Rego calificó el caso de Oltra de 'lawfare' y aseguró que tanto este como la "violencia política" revelaban un quiebro y una "debilidad del sistema". "Es llamativa la visceralidad, la brutalidad con la que se ejerce esta violencia política. A mí, me resulta inevitable pensar que hay una debilidad del propio sistema cuando se necesita un mecanismo tan brutal para ejercer contra mujeres feministas que están planteando marcos diferentes", reflexionó.