Marta García Aller, tras el "penultimátum" de Trump a Irán: "Los ayatolás le mandan al cuerno"
La periodista de Más de uno ha señalado cómo las amenazas del presidente de Estados Unidos para hacer "volver a la Edad de Piedra" al país persa no coinciden con su promesa de liberarlos que hizo al comenzar la guerra.
El domingo de Resurrección, Trump amenazó a los iraníes con mandarlos al infierno. Otro ultimátum. Como los de antes de las vacaciones. Con las vacaciones suele pasar esto. Intentas desconectarte de tus problemas, e incluso si lo logras, a la vuelta siguen ahí. Ahí siguen la montaña de emails sin responder y el estrecho de Ormuz cerrado.
El presidente de EEUU ha pospuesto tres o cuatro veces su ultimátum a Irán. Ayer dijo a Fox News que creía poder llegar a un acuerdo por la paz con Irán para hoy, pero luego volvió a las amenazas e improperios. De la paz inminente a las amenazas de aniquilación en dos tuits. "Abrid el puto estrecho, locos cabrones, o viviréis en el infierno", dijo el comandante en jefe. Tan dialogante como siempre.
Amenazar a los iraníes con que todo el infierno caerá sobre ellos no se parece mucho a la promesa de liberarlos que les hizo al empezar la guerra. También amenazó con bombardear Irán "hasta la Edad de Piedra". En la edad de piedra no había dictaduras opresoras, claro. No había nada.
Si Irán no cede, Trump amenaza con "destruirlo todo" y tomar el control de su petróleo. Por destruirlo todo, parece ser que se refiere a atacar las centrales eléctricas y los puentes si no se reabre hoy el estrecho de Ormuz. Es decir, Trump amenaza con atacar infraestructuras clave para la supervivencia de 93 millones de iraníes sometidos al régimen de los ayatolás. Reconoce abiertamente que está dispuesto a cometer crímenes de guerra, porque atacar infraestructura civil es un crimen de guerra, para que se reabra el estrecho de Ormuz, cerrado por la guerra que él mismo empezó. Que las cosas vuelvan a como estaban antes de la guerra es lo más parecido a una victoria a la que aspira ya.
El régimen sigue en pie, el petróleo cada vez más caro y los iraníes, bajo las bombas. Mes y pico después, Trump no está consiguiendo ninguno de sus objetivos. Y lanza un ultimátum. Otro. Habría que llamarlo, mejor, penultimátum.
¿Moraleja?
Trump amenaza con el infierno,
los ayatolás le mandan al cuerno