El Kremlin blinda a Putin por el temor a un asesinato: dobles y medidas extremas de seguridad
Las fuerzas de seguridad han aumentado las medidas en torno al presidente y su entorno más cercano. Pasa la mayor parte del tiempo en búnkeres y, cuando sale, no quiere dejar ningún tipo de rastro. Ni siquiera ADN.
Madrid |
El Kremlin ha reforzado las medidas de seguridad en torno al presidente de Rusia, Vladimir Putin, por miedo a un golpe de Estado o intento de asesinato, según el medio americano The Financial Times. Según una información desvelada por una persona cercana a los servicios de inteligencia europeos, así como gente cercana a Putin, este pasa cada vez más tiempo en búnkeres.
La preocupación por la seguridad del presidente ha aumentado, sobre todo, tras los ataques de drones ucranianos, que el año pasado llegaron incluso a zonas del círculo polar ártico. "La conmoción provocada por la operación 'Spiderweb' de Ucrania con drones sigue presente", según una fuente del Financial Times. Además, según las mismas fuentes, la detención de Nicolás Maduro, aumentó el miedo a un posible ataque.
Por eso, el Servicio Federal de Protección (FSO) ha aumentado las ya de por sí estrictas medidas de seguridad. En estos momentos, Putin pasa la mayor parte de su tiempo en búnkeres en la región de Krasnodar y apenas recibe visitas ni participa en actos públicos.
Dobles o recogida de heces
A lo largo de 2026 solo se le ha visto en público en dos ocasiones -una cifra que llama la atención en comparación con las 17 del año pasado- y, se sospecha que tiene hasta tres dobles; además, cuando participa en actos públicos, se rodea de actores que simulan ser sus seguidores con el objetivo de evitar que otras personas se le acerquen.
La teoría de los dobles viene de lejos. Hace unos años, un asesor del ministerio del Interior de Ucrania publicó una comparativa de varias imágenes de Putin en las que señalaba que la barbilla, las orejas y la nariz no eran iguales.
Además, según el medio Paris Match, la obsesión por la seguridad incluye otras medidas más drásticas, como que alguien tiene que probar su comida antes que él o no dejar ninguna muestra de ADN. Según 'Paris Match', cuando Putin viaja, un equipo se encarga de recoger sus heces y otros restos, que se llevan plastificados de vuelta a Rusia.
Su círculo más cercano también está estrictamente vigilado
Esto no acaba aquí, porque las medidas de seguridad se han extendido a las personas que se relacionan con él, a las que se les ha prohibido usar el transporte público, se les corta el internet en su presencia y les han instalado cámaras en sus hogares como medida de prevención. Esto explicaría los cortes de internet que ha habido en Moscú recientemente, aunque desde el Kremlin, lo niegan.
Asimismo, según Financial Times, Putin está únicamente centrado en la guerra y ha dejado de lado los problemas internos del país, lo que ha aumentado la crispación entre los ciudadanos, cansados del conflicto, de los cortes de Internet y de los impuestos. En redes sociales hay muchos vídeos criticando a las autoridades, como el de la influencer Viktoria Bonya.