Israel ataca a la radiotelevisión pública de Irán en pleno directo durante una ofensiva contra Teherán
El ataque contra la capital iraní por parte de las fuerzas israelíes ha interrumpido la emisión del noticiero local, que ha obligado a la periodista a huir del plató tras el ataque
Madrid |
Un misil israelí alcanzó este lunes la sede de la radiotelevisión pública iraní en Teherán, provocando la interrupción en directo del noticiero local y dejando la imagen en negro. El ataque se produjo tras una orden de evacuación emitida por el Ejército israelí para el distrito 3 de la capital iraní, donde se encuentran los estudios de la cadena y varias residencias diplomáticas.
Un ataque captado en directo
El momento del impacto quedó registrado en la propia emisión de IRIB. La presentadora Sahar Emami se encontraba informando cuando una fuerte explosión la obligó a detenerse abruptamente y la señal se perdió. Pocos minutos después, la cadena logró reanudar sus emisiones y la periodista volvió al plató para informar sobre lo sucedido.
"En las próximas horas, las FDI operarán en la zona, como lo han hecho en los últimos días en toda Teherán, para atacar la infraestructura militar del régimen iraní. Estimados ciudadanos, por su seguridad, les instamos a evacuar inmediatamente la zona en el Distrito C, como se indica en el mapa", advirtió el Ejército israelí en un comunicado previo al ataque.
Daños y víctimas
Las autoridades iraníes han confirmado que varios trabajadores de la cadena han perdido la vida a consecuencia del bombardeo, aunque aún no se ha precisado el número exacto de víctimas. Imágenes difundidas en redes sociales y medios internacionales muestran el edificio de IRIB envuelto en humo y llamas, mientras cientos de residentes evacuaban la zona en medio del pánico.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, había anticipado el ataque y declaró: "El altavoz de la propaganda y la incitación iraní está al borde de la extinción. Ha comenzado la evacuación de residentes cercanos".
Contexto de escalada militar
Este ataque se enmarca en el cuarto día de guerra abierta entre Israel e Irán. Desde la madrugada del jueves, Israel ha lanzado una campaña masiva de bombardeos sobre territorio iraní, con más de 224 muertos y más de un millar de heridos, en su mayoría civiles, según datos del Ministerio de Salud iraní. Israel justifica la ofensiva alegando que "el régimen iraní estaba avanzando en el plan para desarrollar una bomba nuclear".
Por su parte, Irán ha respondido lanzando más de un centenar de misiles balísticos contra ciudades israelíes, causando al menos 24 muertos en los últimos tres días. Las sirenas antiaéreas se han activado en Tel Aviv y otras localidades, y ambos gobiernos han ordenado la evacuación de zonas residenciales ante la amenaza de nuevos ataques.
Reacciones y consecuencias
El ataque a la sede de la televisión estatal iraní representa un golpe simbólico al aparato informativo del régimen y ha generado una oleada de condenas y preocupación internacional por la seguridad de los civiles y la libertad de prensa. Mientras, la tensión en la región sigue en aumento, sin señales de una pronta desescalada.
"Podemos decir que hemos logrado una completa superioridad aérea sobre los cielos de Teherán", afirmó el portavoz militar israelí, general de brigada Effie Defrin, tras el ataque.
La comunidad internacional observa con inquietud el rápido deterioro de la situación, con el temor de que la escalada militar derive en un conflicto de mayores dimensiones.