ELECCIONES

Islandia rechaza su integración en la Unión Europea: el "no" se impone en el referéndum con más de la mitad de los votos

El resultado todavía no es definitivo, pero se ha escrutado más del 90% de los votos emitidos y el "no" se impone con el 52,5%.

Agencias | Nerea Pardillo

Madrid |

Islandia ya vota este sábado sobre retomar las negociaciones de ingreso a la Unión Europea | EFE/Anxo Lamela

A falta de resultado definitivo, y con el 90% de los votos escrutados, el "no" se ha impuesto en el referéndum de Islandia sobre la reanudación de las negociaciones de ingreso a la Unión Europea (UE). Aunque los partidarios de retomar las negociaciones fueron en cabeza durante gran parte del recuento, el "no" empezó a imponerse en las horas finales, imponiéndose en el resultado final por 52,5% frente a 47,5%.

Con una ventaja de más de 8.598 votos, contabilizados ya 188.496, a falta de los últimos resultados de la circunscripción del suroeste de Islandia, la más poblada y que agrupa a las localidades del área de Reikiavik, y en la que los contrarios a negociar con Bruselas encabezan el recuento parcial, el "sí" debería conseguir el 65% de los votos para remontar, algo que es "casi imposible".

El "sí" debería lograr el 65% de los votos para remontar

Como ya pronosticaban los sondeos previos, el "sí" ganó en las dos circunscripciones de Reikiavik, pero no con una diferencia suficiente para compensar los esperados triunfos del "no" en las tres correspondientes a las zonas rurales (sur, noroeste y noreste). Los sondeos de la última semana indicaban un empate o daban ligera ventaja al "sí", aunque dos encuestas difundidas el pasado viernes ofrecían resultados dispares.

Si gana el "no", el Gobierno ha prometido que respetará la voluntad popular; si venciese el "sí", Islandia retomaría las negociaciones con Bruselas y debería celebrarse otro nuevo referendo una vez cerrado un hipotético acuerdo.

Desde 2009, Islandia lleva luchando por ingresar en la UE

Islandia solicitó el ingreso en 2009 con la crisis económica que sacudió el país de trasfondo, pero las paralizó cuatro años más tarde en medio de un clima adverso por las divisiones internas, la crisis del euro y el conflicto con varios países de la UE por las indemnizaciones a los ahorradores extranjeros a causa de la quiebra del banco Icesave.

En 2015, el Gobierno conservador de entonces comunicó a Bruselas que Islandia ya no era candidata, pero la Comisión Europea (CE) considera que nunca se produjo una retirada formal de la candidatura. La coalición que gobierna desde 2024 incluyó en su pacto convocar un referendo para decidir si continuar el proceso, argumentando que nunca hubo una consulta.

Islandia cuenta con una población reducida y dispersa en un territorio relativamente grande (menos de 400.000 personas en 100.000 kilómetros cuadrados) y todas las urnas deben ser transportadas a los centros de recuento de la circunscripción, lo que en algunos casos supone un traslado de hasta 400 kilómetros. Alrededor de 273.000 islandeses estaban llamados a las urnas y las cifras provisionales apuntaban a una participación similar a la de las elecciones legislativas, que rozó el 80 %.