La isla de Jark, corazón del petróleo mundial, bajo amenaza: riesgo de "shock" en los precios si EEUU la ataca
Estados Unidos ha ordenado el despliegue de 2.000 paracaidistas hacia Oriente, mientras que Irán está reforzando la isla ante un posible ataque.
Madrid |
Justo cuando se cumple un mes de los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán, entra en acción un nuevo objetivo: la isla de Jark -también escrita Kharg-, una isla iraní situada frente al golfo Pérsico y de tan solo 24 kilómetros cuadrados de superficie que alberga la principal terminal de exportación de crudo de Irán.
Por ella pasa alrededor del 90% del petróleo que exporta el país, por lo que es un punto clave de la industria petrolera. Se calcula que su yacimiento petrolífero es cuatro veces más grande que su propio territorio. Desde allí, los barcos ponen rumbo hacia el estrecho de Ormuz De hecho, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la ha definido como "la joya de la corona" del país.
13.500 barriles de petróleo por hora y siete millones a diario
Gracias a sus dos muelles principales, unos siete millones de barriles de petróleo salen de la isla a diario, aunque si funciona a máximo rendimiento puede llegar a los 10 millones. Sin ir más lejos, el muelle T tiene seis dársenas con cinco máquinas de medición con capacidad de sacar unos 13.500 barriles de petróleo por hora.
La gran profundidad de su fondo marino es una gran ventaja, porque permite que el combustible llegue a la superficie a través de oleoductos y que los buques se acerquen y lo carguen fácilmente. Un ataque sobre ella supondría un shock en los precios del petróleo, con los barriles disparándose hasta los 150 dólares en el peor de los casos, según las predicciones de Neil Quilliam, membro del centro de estudios Chatam House en declaraciones a Mundiario.
Estados Unidos ordena el despliegue de 2.000 paracaidistas
¿Es posible que Estados Unidos cargue contra las instalaciones petroleras de Jark? Según las últimas informaciones, el Pentágono ha ordenado el despliegue de unos 2.000 soldados de la 82ª División Aerotransportada y ha dejado en el aire la posibilidad de enviar más en los próximos días. En concreto, según una información publicada por el diario The Wall Street Journal, la cifra podría ser de 10.000.
Aunque no se sabe con seguridad dónde van a dirigirse, diversos medios como Axios apuntan a la isla de Jark, que se unirían a los 2.300 infantes de la Marina de la 31ª Unidad Expedicionaria, siempre según fuentes del Pentágono. El ataque sobre Jark sería una manera de presionar a Irán en el conflicto, de proteger "la libertad de navegación" y reforzar "la disuasión", ahora que Trump ha dado de plazo hasta el 6 de abril para llegar a un acuerdo.
Por su parte, el Consejo de Defensa de Irán ha avisado de que si Jark o alguna de las otras islas son atacadas, minará las vías de acceso y las rutas de comunicación al golfo Pérsico, "incluidas minas flotantes desplegables desde la costa". Desde la CNN aseguran que Irán está reforzando las defensas de la isla como previsión de un ataque inminente. El país habría colocado trampas y habría trasladado más personal militar y defensas aéreas.
Estados Unidos ya atacó Jark, pero no las infraestructuras petroleras
Hace poco más de 10 días, Estados Unidos bombardeó la isla. Según informaciones difundidas por el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), más de 90 objetivos militares, entre ellos instalaciones de almacenamiento de minas navales, búnkeres de misiles y otros emplazamientos, fueron atacados. Un hecho calificado por Trump como "uno de los bombardeos más poderosos de la historia".
Aunque en ese ataque no se vio afectada directamente la industria petrolera, una decisión tomada según Trump "por decencia", sí hubo un impacto notable en los precios: el barril de Brent superó los 106 dólares y el WTI llegó a los 101 dólares. Por lo tanto, si finalmente Estados Unidos ataca la industria petrolera las consecuencias pueden ser devastadoras.