Día Mundial de la Asistencia Humanitaria

El fallecimiento de trabajadores humanitarios alcanza un nuevo máximo

Diversas organizaciones internacionales denuncian las precarias condiciones, los ataques continuados y la falta de financiación

Natalia Loizaga

Madrid |

Audio: Natalia Loizaga en Noticias mediodía - Imagen: Reuters

El año pasado fue el más mortífero de la historia para los trabajadores humanitarios. Según datos de Naciones Unidas, la cifra alcanzó su máximo con 383 víctimas mortales, 125 secuestrados y 45 detenidos.

Desde el año 2000, cada día un cooperante es asesinado, herido, secuestrado o detenido, sin que se haga nada para remediarlo, según denuncian varias organizaciones con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria. Arantxa Osés, responsable de Política Exterior de Save The Children, asegura que "la impunidad es la norma y los ataques contra trabajadores humanitarios ni se investigan ni se sancionan adecuadamente".

La directora de Comunicación de World Vision, Eloísa Molina, denuncia "la falta de compromiso por parte de gobiernos y de actores armados". La organización asegura que la labor afronta una "triple crisis". Además de los constantes ataques al personal, afectan también la reducción de la financiación y la erosión de la confianza en el sistema. La última consecuencia, asegura Molina, es que no pueden entregar la ayuda humanitaria.

La mayoría de las víctimas fueron atacadas en el ejercicio de sus obligaciones o en sus propios hogares. David del Campo, director de comunicación de Plan Internacional, afirma que "ya hay muchos sitios en los que una bandera blanca no significa nada".

Gaza, Sudán, Etiopía o Líbano son algunas de las zonas más peligrosas para trabajadores humanitarios, en las que muchos "tienen que dedicar esfuerzo no solo a salvar y proteger otras vidas, sino a salvar sus propias vidas", cuenta del Campo.

Este año suma 265 víctimas mortales, según Save The Children, cifra que representa un 54% más que el año pasado. Un aumento, asegura Arantxa Osés, "directamente relacionado con la guerra en Gaza, en la que las fuerzas de Israel han matado hasta la fecha 173 cooperantes".

Si la situación no cambia, la cifra podría superar la alcanzada el año pasado. Desde Plan Internacional recuerdan que no es una labor voluntaria, sino necesaria, y que los cooperantes que perdieron la vida "no lo hicieron de forma accidental, sino provocada por ataques, armas de fuego o bombardeos".