Los primeros derribos confirmados de aeronaves estadounidenses sobre Irán y otro sobre el Golfo Pérsico elevan la tensión al máximo en un conflicto que dura casi cinco semanas, donde Washington busca forzar la rendición de Teherán tras amenazas de Donald Trump de reducir el país a la "Edad de Piedra".
Funcionarios estadounidenses han confirmado que un F-15E Strike Eagle, con capacidad para dos tripulantes, fue derribado sobre la provincia de Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad. El Pentágono guarda silencio mientras se activa una arriesgada operación de rescate.
Imágenes en redes sociales muestran restos de la cola coherentes con este modelo, según el analista forense William Goodhind de Contested Ground. La supervivencia de los pilotos complica la estrategia militar de EE.UU. en un terreno hostil.
Un segundo avión de combate de la Fuerza Aérea se estrelló en la región del Golfo Pérsico, y el único piloto fue rescatado sano y salvo, según dos funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato para tratar asuntos operativos.
El avión de ataque A-10 Warthog cayó cerca del estrecho de Ormuz casi al mismo tiempo que un F-15E de la Fuerza Aérea fue derribado sobre Irán, indicaron los funcionarios. En ese incidente, un miembro de la tripulación fue rescatado y los equipos de búsqueda y rescate buscan al segundo piloto.
Los funcionarios proporcionaron escasos detalles sobre el accidente del A-10, incluyendo cómo y dónde ocurrió.
Autoridades iraníes han pedido a la población que esté "atenta" a posibles supervivientes, inundando las redes con fotos de escombros. El gobernador local prometió condecoraciones especiales a quien capture o mate a la tripulación, según la agencia ISNA.
Este incidente supone un desafío brutal para Washington: salvar a sus hombres o arriesgar más vidas en misiones de extracción bajo fuego enemigo.
El conflicto lleva 13 militares muertos y más de 300 heridos, sin capturas hasta ahora. Encuestas revelan que dos tercios de los estadounidenses quieren que EE.UU. abandone la guerra rápido, incluso sin cumplir los objetivos de Trump.
Aunque el presidente presenta a Irán como derrotado, inteligencia estadounidense estima que Teherán retiene dos tercios de sus misiles, muchos ocultos en túneles pese a bombardeos masivos.
La guerra, con Israel como aliado clave, se extiende por Oriente Medio, causando miles de muertos y disparando precios energéticos que amenazan con inflación global. Trump amenaza infraestructuras iraníes vitales mientras presiona por una rendición total.