SUCESOS

Condenada a seis años de prisión una madre que mató a su bebé quemándola con un secador

Courtney Gartshore, una mujer escocesa de 28 años, ha sido condenada por homicidio culpable tras la muerte de su hija Dahlia-Rose, de apenas tres meses. El tribunal considera que sometió a la pequeña a una exposición extrema al calor, aunque no ha quedado acreditada una intención de matarla.

ondacero.es

Madrid |

Una imagen Courtney Gartshore en su perfil de Facebook | Facebook

Courtney Gartshore, de 28 años, ha sido condenada a seis años de prisión por la muerte de su hija de tres meses, ocurrida en septiembre de 2023 en Peterhead, en el noreste de Escocia. La sentencia llega después de que un jurado la declarase culpable de homicidio culpable en un juicio celebrado en Aberdeen.

Los hechos se produjeron en la vivienda familiar de King Street el 30 de septiembre de 2023. La investigación determinó que la bebé, Dahlia-Rose Gartshore, estuvo expuesta durante un periodo prolongado al calor un secador de pelo y sufrió quemaduras que afectaron aproximadamente al 18 % de su cuerpo.

La investigación sobre la muerte de la bebé

Los servicios de emergencia acudieron a la vivienda después de que se alertara sobre el estado de la menor, pero no pudieron evitar su fallecimiento. La investigación posterior permitió localizar ADN de la niña en el secador empleado durante el incidente.

Gartshore fue detenida y acusada formalmente en noviembre de 2023. Durante el proceso judicial, la acusada afirmó que no recordaba lo ocurrido. La fiscalía presentó ante el tribunal las circunstancias en las que se produjo la muerte y las pruebas médicas y forenses obtenidas durante la investigación.

La Policía de Escocia informó después del veredicto de que el juicio se había prolongado durante siete días y que la investigación había requerido la participación de distintos especialistas.

El consumo de alcohol y los antecedentes de la acusada

Durante el juicio también se abordó el estado de Gartshore en el momento de los hechos. Según las pruebas expuestas ante el tribunal, había consumido alcohol mientras estaba al cuidado de su hija.

La defensa describió además las dificultades personales que había atravesado la acusada, entre ellas experiencias traumáticas durante su infancia, problemas de salud mental y antecedentes de autolesiones y sobredosis.

Su abogado, Murray Macara, señaló que no podía proporcionar una explicación clara sobre el motivo por el que Gartshore utilizó el secador con la niña. Una de las posibilidades planteadas durante el procedimiento fue que hubiera tratado de proporcionarle calor porque pensaba que tenía frío.

El tribunal considera que no hubo intención de matar

El elemento central de la sentencia fue la diferencia entre una muerte intencionada y aquella causada por una conducta gravemente negligente. El tribunal concluyó que Gartshore no tenía intención de matar a su hija, pero consideró que su comportamiento había supuesto una infracción extremadamente grave del deber de cuidado que tenía como madre.

El juez Simon Collins calificó los hechos de "singularmente perturbadores" y señaló durante la vista que Gartshore tendrá que afrontar las consecuencias de haber sido responsable de la muerte de su hija.

La condena corresponde al delito de homicidio culpable, una figura propia del derecho penal escocés que puede aplicarse cuando una persona causa la muerte de otra sin que concurran las circunstancias necesarias para una condena por asesinato.

Qué diferencia al homicidio culpable del asesinato en Escocia

El sistema penal escocés distingue entre asesinato y homicidio culpable atendiendo, entre otros elementos, a la intención y al grado de imprudencia o conducta temeraria atribuible al acusado.

El Gobierno escocés explica que el asesinato requiere intención de matar o una conducta de una gravedad que permita considerar que la persona actuó de forma temeraria respecto a la vida humana. El homicidio culpable puede aplicarse cuando la conducta que provoca la muerte no alcanza ese umbral.

La pena tampoco responde a una tarifa fija. Los tribunales tienen en cuenta las circunstancias concretas de cada caso, el nivel de culpabilidad, el daño causado y los posibles factores agravantes o atenuantes.

En el caso de Gartshore, el juez tuvo que valorar la gravedad de la conducta junto con las circunstancias personales presentadas por la defensa antes de fijar una pena de seis años de prisión.

El caso llega a los tribunales casi tres años después

La investigación comenzó inmediatamente después de la muerte de Dahlia-Rose y culminó con la detención de Gartshore dos meses después. El juicio tuvo lugar en Aberdeen en julio de 2026, cuando el jurado la declaró culpable de homicidio culpable.

La madre permanecía bajo custodia y este viernes siguió la vista de sentencia por videoconferencia desde la prisión escocesa en la que se encuentra recluida.