VALONIA MANTIENE SU VETO

La UE y Canadá abordarán este lunes si mantienen la cumbre para la firma del acuerdo de libre comercio

La Unión Europea (UE) y Canadá abordarán este lunes si mantienen la cumbre prevista para el próximo jueves en la que tenían prevista la firma del acuerdo de libre comercio (CETA) negociado entre las dos partes, en función de las negociaciones con la región belga de Valonia, que mantiene su veto al texto.

ondacero.es

Madrid | 24.10.2016 06:36

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz. | EFE

Los presidentes del Consejo Europeo, Donald Tusk, y de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, hablarán este lunes sobre la cumbre "primero con (el primer ministro belga), Charles Michel, y después con el primer ministro (de Canadá, Justin) Trudeau", indicaron a Efe fuentes diplomáticas europeas.

"En primer lugar esto es un asunto entre belgas. La Comisión está dispuesta a asistir en lo que sea necesario en este proceso", agregaron.

La cumbre UE-Canadá pende de un hilo a la espera de saber si Valonia, como región con competencias en materia de política comercial internacional, concede los poderes al Gobierno federal belga para que respalde la firma del acuerdo.

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, reunió el sábado de urgencia al ministro presidente de Valonia, Paul Magnette, y a la ministra canadiense de Comercio, Chrystia Freeland, para tratar de desbloquear la situación.

Consideró que los escollos pueden resolverse para la firma del acuerdo y apuntó que los problemas pendientes deben ser resueltos entre la parte europea, dado que Canadá ya ha dado por cerrada su participación en la negociación.

Por su parte, Magnette espera recibir de la CE una nueva propuesta sobre el CETA que será "examinada y remitida al Parlamento valón", indicaron fuentes de ese Ejecutivo regional a la agencia Belga.

La CE y Canadá vienen trabajando con Valonia en una "declaración interpretativa" con valor jurídico que acompañe al texto del tratado, que por su parte fue cerrado hace dos años, para que la región dé el visto bueno a su firma.

Valonia considera el principal problema el mecanismo de tribunales incluido en el acuerdo para mediar en conflictos entre estados e inversores, ya que cree que ese sistema restaría poder a las jurisdicciones nacionales.