La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil refleja en el sumario del caso Leire que la exmilitante socialista Leire Díez hablaba dejando entrever una relación directa con el entonces fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
Según la documentación incorporada a la investigación judicial, los agentes han localizado diversos mensajes y testimonios que apuntan a intentos de organizar reuniones en la Fiscalía General del Estado y a referencias constantes de Díez a García Ortiz como una persona conocedora de sus movimientos.
Uno de los episodios recogidos en el sumario tuvo lugar durante una reunión entre Leire Díez y el fiscal Ignacio Stampa. Según la información analizada por la Guardia Civil, la exmilitante socialista llegó a advertir a su interlocutor de que "Álvaro va a saber de esta reunión" y añadió que también tendría conocimiento de ella "el jefe de Álvaro", una expresión que los investigadores interpretan como una referencia a Pedro Sánchez.
La investigación también ha acreditado que existieron diversos intentos para concertar encuentros en la Fiscalía General del Estado.
Uno de ellos aparece reflejado en las comunicaciones mantenidas con el abogado del excomisario José Manuel Villarejo. Según la documentación incorporada al sumario, el 18 de febrero de 2025 Leire Díez trasladó al letrado que quien iba a recibirles en una reunión sería el entonces fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
La propuesta formaba parte de los contactos que la exmilitante socialista mantuvo para explorar un posible acuerdo con la Fiscalía que afectaría a la situación procesal de Villarejo.
Sin embargo, la propia investigación no ha podido acreditar que ese encuentro llegara a celebrarse ni que García Ortiz participara en él.
Los investigadores sí han podido verificar que Leire Díez acudió físicamente a la sede de la Fiscalía General del Estado.
La UCO geolocalizó su teléfono móvil en las instalaciones de la Fiscalía durante el periodo investigado y encontró mensajes en los que hacía referencia a reuniones mantenidas allí.
No obstante, los agentes reconocen que no han logrado identificar con quién se reunió ni cuál fue el contenido exacto de esos encuentros.
La documentación intervenida también revela que Leire Díez ofreció un posible acuerdo con la Fiscalía a Francisco Martínez, exsecretario de Estado de Seguridad y acusado en el caso Kitchen. La Guardia Civil halló en un ordenador de la exmilitante las grabaciones de dos reuniones mantenidas con Martínez en las que se abordó esa posibilidad.
Pese a las reiteradas referencias al entonces fiscal general del Estado, la UCO no da por acreditada la existencia de una reunión directa entre Leire Díez y Álvaro García Ortiz.
Los agentes distinguen entre los mensajes y manifestaciones de la exmilitante socialista, en los que aseguraba tener acceso al fiscal general, y los hechos que han podido verificar de forma objetiva durante la investigación.
Lo que sí consideran acreditado es que Díez utilizaba de forma recurrente el nombre de García Ortiz en sus conversaciones y que trasladaba a terceros la idea de que sus actuaciones eran conocidas o respaldadas desde los niveles más altos de la Fiscalía General del Estado.