Madrid |
Los sindicatos policiales han insistido en que el Ministerio del Interior disponía de información previa sobre el "riesgo extremo" de que se produjera una entrada masiva y coordinada de migrantes en Ceuta antes de la crisis iniciada el 30 de julio.
Jupol, sindicato mayoritario de la Policía Nacional, ha asegurado que tanto la Dirección General de la Policía como el departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska conocían las advertencias emitidas desde la Comisaría General de Extranjería y Fronteras. Por ello, ha reclamado la dimisión del ministro, del director general de la Policía, Francisco Pardo, y del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano.
Existen dos documentos diferentes lo que está llevando a confusión. Esta alerta es previa y no tiene que ver con el informe remitido a la jueza que señalaría la implicación de "Fuerzas de Seguridad" de Marruecos.
Por un lado, el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), unidad de inteligencia dependiente de esa comisaría, emitió el 29 de julio una alerta previa sobre la posibilidad de una entrada de migrantes al día siguiente. Por otro, elaboró posteriormente un informe sobre lo ocurrido que fue remitido a la jueza de la Audiencia Nacional Ana María Tardón.
La alerta previa advertía de la posibilidad de que se produjeran llegadas a nado y saltos de la valla de forma coordinada tras la sentencia del Tribunal Supremo que impedía las devoluciones por mar.
Jupol ha recordado que ya había alertado públicamente el 28 de julio de que la situación en Ceuta era "insostenible" y había reclamado un refuerzo urgente de los medios humanos y materiales de la Policía Nacional. Según el sindicato, la Asamblea de Ceuta también trasladó esa petición al Ministerio del Interior, pero fue rechazada.
"La propia Policía Nacional disponía de información previa sobre la posibilidad de que se produjera una entrada masiva de inmigrantes en Ceuta, suponiendo un riesgo extremo", ha sostenido la organización. A su juicio, pese a esas advertencias, no se adoptaron las medidas necesarias para proteger a los agentes y a la población ceutí.
La Confederación Española de Policía (CEP) también ha defendido que los agentes avisaron "en tiempo y forma". "Los policías nacionales hicimos nuestro trabajo, estuvimos a la altura de las circunstancias, alertamos anteriormente al asalto de lo que iba a suceder, pero los policías nacionales no somos el Gobierno", ha afirmado su portavoz, David Gutiérrez.