Santos Cerdán declara en el Supremo después de un mes negro y entre dudas sobre su estrategia
El exsecretario de Organización del PSOE se sienta en el banquillo acusado de cohecho y organización criminal. Se desconoce si será el primero de los integrantes de la banda del Peugeot que de verdad colabore con la Justicia.
🔴La declaración de Santos Cerdán, en directo: el PSOE espera que no se agrave la crisis
Madrid |
El exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán declara ante el Tribunal Supremo como acusado de los delitos de organización criminal y cohecho. El exnúmero tres de los socialistas participó, presuntamente, en una red de corrupción a través de la cual repartió hasta 620.000 euros en mordidas al exministro de Transportes José Luis Ábalos y el exasesor ministerial Koldo García. Además, tendrá que dar cuenta de su capital después de que se conociese que desde 2016 es poseedor del 45% del accionariado de Servinabar, una de las empresas implicadas en la adjudicación de contratos amañados y por la que se podría haber beneficiado económicamente de manera ilícita.
De esta forma, Cerdán busca así acabar con un mes negro en el que ha pasado de ser el hombre de confianza del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que incluso llegó a negociar en Waterloo con Puigdemont la investidura, a acabar renunciando a todos sus cargos políticos y ganándose el desprecio de todos aquellos que un día pusieron la mano en el fuego por él.
Leire Diez, la 'fontanera' que destapó la Caja de Pandora
A finales de mayo se hicieron públicas unas grabaciones en las que se podía ver a Leire Diez, hasta entonces desconocida, reuniéndose con el empresario Alejandro Hamlyn -industrial detenido en 2019 por un fraude en la venta de combustible- a quien le reclamaba información para desacreditar al teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Balas Dávila, jefe del Departamento de Delincuencia Económica de la Unidad Central Operativa (UCO), encargado de dirigir las investigaciones que acorralan al PSOE, a cambio de un mejor trato con la Fiscalía. En esa reunión también estaba presente el empresario Javier Pérez Dolset -ahora el Ministerio Público pide que se le investigue por un fraude en subvenciones de 30 millones de euros y de sustraer cerca de 40 millones de su empresa Zed- y el abogado Jacobo Teijelo.
En primera instancia, desde el PSOE se la calificó como una militante más. No obstante, poco después se supo que había sido concejal y teniente de alcalde en Vega de Pas (Cantabria) y que había ocupado distintos puestos en la dirección de comunicación de empresas públicas como ENUSA y Correos.
La versión del partido fue desmontada pocos días después, cuando otro vídeo situaba a la periodista en un bar de Leganés junto a Rubén Villalba, mando de la Guardia Civil imputado en el Caso Koldo. De nuevo, en las grabaciones se podía apreciar como la 'simple militante' le requería información acerca de la UCO, a cambio de un ascenso en el Cuerpo. Fue entonces cuando se la pudo relacionar con Santos Cerdán, de hecho, se pudo llegar a constatar que era su mano derecha.
Cuando la presión sobre Diez era ya insostenible y tras la apertura de un expediente por parte del PSOE, no contra la supuesta 'fontanera' sino para esclarecer los hechos, decidió solicitar su baja como militante del partido. Un hecho relevante es que quien la recibió cuando acudió a Ferraz fue el propio Santos Cerdán, que si bien podía estar cumpliendo con sus funciones como secretario de Organización, daba muestras evidentes de que la conocía y que sabía de sus acciones.
El esperpento terminó de cerrarse cuando la 'fontanera' convocó a la prensa en un hotel de Madrid para aclarar lo sucedido y achacó todas aquellas actuaciones a la redacción de un libro en el que desarrollaba una investigación acerca de las tramas de corrupción que salpican a distintos gobiernos. Al final de aquella comparecencia se vivió un número bochornoso cuando Víctor de Aldama, el nexo corruptor del Caso Koldo, apareció para recriminarle a Diez sus acciones y tuvo que ser separado a empujones por Dolset.
El informe de la UCO que acabó con las excusas
Unos días después de que aquel espectáculo tuviese lugar y cuando parecía que el Gobierno volvía a salir airoso de otra crisis, se destapó el informe de la UCO que acabó con todos los cortafuegos que se habían desplegado en torno a Cerdán. Las filtraciones de dicho documento permitieron saber que Koldo, al conocer que estaba siendo investigado, comenzó a grabar conversaciones con Santos Cerdán y José Luis Ábalos.
Aquellas conversaciones pusieron en una posición muy delicada a Cerdán, puesto que en ellas se le podía escuchar cómo repartía hasta 620.000 euros en concepto de comisiones provenientes de adjudicaciones de contratos de obra pública que se concedían de manera irregular a empresas de toda la geografía española. De hecho, según el informe, era el propio Cerdán quien se encargaba de realizar los pagos de las comisiones. Estos audios provocaron que el juez del Supremo encargado de la investigación, Leopoldo Puente, ordenase una oleada de registros en las sedes de distintas empresas que podrían haber pagado a cambio de adjudicaciones a dedo.
Pero es que, para colmo de males del exscretario de Organización, en el informe de la UCO también se desvelaron las instrucciones que este le dio a Koldo García durante las primarias de 2014 que ganó Sánchez y que hacían dudar de la legalidad de dicho proceso electoral.
Ante los firmes indicios que la Justicia tenía contra él, el Supremo le ofreció declarar voluntariamente para que pudiese arrojar algo de luz en la investigación y aclarar su situación. Sin embargo, no lo hizo y dejó otra imagen para la hemeroteca, la de su último pleno en el Congreso de los Diputados, cuando caminando hacia su escaño se cruzó con el presidente y este le retiró la mirada cuando su exnúmero tres trataba de saludarle. Ese fue el momento en el que Cerdán entendió que no podía seguir en el partido.
Horas más tarde presentaría su dimisión como exsecretario de Organización y anunció que entregaría su acta como diputado, aunque tardó unos días en hacerlo. La situación era tal que Sánchez tuvo que romper el silencio que mantenía desde el apagón, para pedir perdón por haber confiado en él y para desmarcarse de la corrupción que salpicaba a la banda del Peugeot, de la que, por el momento, solo se ha salvado él.
Parecía que no podía publicarse nada más, que la imagen de Santos Cerdán ya estaba lo suficientemente denostada. Pero en una nueva filtración publicada por los medios de comunicación se supo que la UCO, durante el registro de la sede de la empresa navarra Servinabar, había encontrado un documento en el que el administrador de la compañía, Antxón Alonso, le había cedido en 2016 el 45% de las acciones. Casualmente, esta empresa, que, en 2021 solo tenía nueve empleados, había recibido la adjudicación de los túneles de Belate (Navarra) por valor de 76 millones de euros de manera irregular y después de que el Ministerio de Transportes -ya dirigido por Óscar Puente- hubiese aportado un documento dos meses tarde.
Según publica el diario 'El Mundo', Cerdán habría participado en negociaciones con Transportes que lo vinculan con ayudas de 40 millones destinadas precisamente a mejorar el estado de los túneles de Balate.
Las dudas sobre la declaración de Cerdán
Hace justo una semana que José Luis Ábalos y Koldo García se sentaron en el banquillo de los acusados del Tribunal Supremo. El exministro afirmó que no se reconocía en los audios que se habían publicado y que no solo le relacionan con las mordidas, sino también con prostitutas, mientras que el exasesor se negó a declarar, aunque ya había negado su letra en una prueba caligráfica.
Por tanto, lo que pueda hacer Santos Cerdán es una incógnita. La propia vicepresidenta segunda y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, le instó el domingo a colaborar con la Justicia, pero lo cierto es que la estrategia de sus abogados se desconoce. Entre las posibilidades que se vislumbran figura que no declare, que solo responda a las preguntas de la defensa o que, por el contrario, decida seguir el consejo de la número dos del PSOE.