Sánchez se aferra al caso Montoro: "La corrupción sistematizada acabó en el año 2018"
El presidente compareció desde Uruguay en su gira latinoamericana y en una de las respuestas aprovechó para hacer un repaso del caso Montoro y asegurar que en España no hay corrupción generalizada desde la moción de censura que le llevó al poder.
Desde Uruguay, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha aprovechado su comparecencia ante los medios para cargar contra el Partido Popular y reivindicar la actuación de su Ejecutivo frente a los recientes escándalos de corrupción. Sánchez ha defendido que el verdadero punto de inflexión en la lucha contra la corrupción en España se produjo con la moción de censura que lo llevó a la Moncloa en 2018.
“La corrupción generalizada y sistematizada que hemos visto en el caso Montoro o en el caso Kitchen, de la instrumentalización de la Policía para perseguir adversarios políticos u obstruir la acción de la justicia, acabó en el año 2018 con el cambio de gobierno”, aseguró el presidente.
Sánchez vinculó la etapa del exministro Cristóbal Montoro con prácticas corruptas estructurales dentro del Ejecutivo del PP, apuntando a un modelo de gobierno basado en el uso político de las instituciones y en legislar en favor de intereses particulares a cambio de comisiones. “No solamente el acto delictivo supuestamente cometido, sino legislar para élites empresariales en contra del interés general, previo pago de comisiones. Eso es todo menos autonomía política”, añadió.
Y Sánchez eligió bien el momento para lanzar esas afirmaciones en cuanto fue cuestionado por la caída del decreto antiapagones. Las investigaciones judiciales del caso Montoro avanzan, y cada vez hay más indicios de las supuestas irregularidades durante la etapa del ministro popular al frente de Hacienda. En Moncloa, esta causa ha sido utilizada para intentar contrarrestar el impacto de los escándalos que actualmente afectan al PSOE, como el caso Koldo.
“Esto de ir al Congreso a votar en contra del Gobierno, cuando en realidad lo que están haciendo es votar en contra del interés general, pues me parece que es todo menos política”, lamentó Sánchez, en referencia a la caída del decreto energético impulsado tras el apagón de junio.
El presidente ha insistido en que su gobierno mantiene una postura firme frente a la corrupción: actuar con rapidez, colaborar con la justicia y proponer reformas para evitar que estas prácticas se repitan. Y ha defendido que, a diferencia del pasado, su Ejecutivo sí legisla “para la mayoría social del país”.